domingo 26 de febrero de 2012
sábado 18 de febrero de 2012
Escapar hacia la realidad
Y es que a veces yo también escaparía. Caminaría tanto y tanto que llegaría a esa playa nublada, a esa arena fina entre los dedos de mis pies, a ese agua rugiendo espumosa que empaparía mi pelo y mis manos al horizonte; nadaría y nadaría tanto que me fundiría en un amanecer no infinito sino fugaz, cerraría mis ojos al paso del tiempo que marcan las agujas del reloj para entregarme al paso del tiempo natural de la vida, me vestiría con la desnudez de tus manos para asomarme al abismo del camino desconocido.
"I´m not full of fear, cause I'm not really here,
I'm nowhere near here..."
"I´m not full of fear, cause I'm not really here,
I'm nowhere near here..."
hablo de
arte,
escapar,
filosofía barata,
música,
sentimientos,
The Streets,
vídeos,
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miércoles 15 de febrero de 2012
Miedo ventoso
El miedo es tan libre como los vientos.
Y como tal
a un lado y a otro va,
irascible
imprevisible,
audaz.
Audaz mordiendo sonrisa,
tal que baila con espinas haciendo de brazos;
y audaz que no flaquea,
que bordea mi gesto exhausto en una suerte de danza macabra,
colorea de mugre mis venas trilladas de estrías,
resbala flácido por mi piel agujereada de ir y venir,
atormenta mis pies descalzos
y escala por mi espalda hasta azotarme las orejas,
tiznado de carbón,
sucio de maldad,
ávido de carcomer entrañas
y devorar corazones.
Y como tal
a un lado y a otro va,
irascible
imprevisible,
audaz.
Audaz mordiendo sonrisa,
tal que baila con espinas haciendo de brazos;
y audaz que no flaquea,
que bordea mi gesto exhausto en una suerte de danza macabra,
colorea de mugre mis venas trilladas de estrías,
resbala flácido por mi piel agujereada de ir y venir,
atormenta mis pies descalzos
y escala por mi espalda hasta azotarme las orejas,
tiznado de carbón,
sucio de maldad,
ávido de carcomer entrañas
y devorar corazones.
miércoles 8 de febrero de 2012
Flan de versos descompuestos
Me cago en los pianos,
por una vez.
Que los rompan
destrocen
quemen.
Que sus sonidos no residan nunca más en mi cerebro,
que se extinga la potencia de sus notas,
retumbantes en mi cabeza enferma
insomne.
Las mismas melodías adoradas me trastornan,
mezcla de palabras y de hechos
incoherentes,
alejados por días que debieron de ser meses
ignorante yo,
que no sé nada,
que no entiendo nada,
que a doble o nada siempre nada,
nada
nada;
nado en aguas turbias,
trago mierda y a la vez sonrío,
gilipollas,
no entiendo ni sé ni quiero.
Aporrear escaparates hasta romperme las manos
tatuarme Skinny Love en los dorsales
jugar a chapas con mi sombra,
pero nunca más escuchar piano.
Porque piano eres
y a martillazos me destruirás.
Estoy desentonado.
por una vez.
Que los rompan
destrocen
quemen.
Que sus sonidos no residan nunca más en mi cerebro,
que se extinga la potencia de sus notas,
retumbantes en mi cabeza enferma
insomne.
Las mismas melodías adoradas me trastornan,
mezcla de palabras y de hechos
incoherentes,
alejados por días que debieron de ser meses
ignorante yo,
que no sé nada,
que no entiendo nada,
que a doble o nada siempre nada,
nada
nada;
nado en aguas turbias,
trago mierda y a la vez sonrío,
gilipollas,
no entiendo ni sé ni quiero.
Aporrear escaparates hasta romperme las manos
tatuarme Skinny Love en los dorsales
jugar a chapas con mi sombra,
pero nunca más escuchar piano.
Porque piano eres
y a martillazos me destruirás.
Estoy desentonado.
viernes 3 de febrero de 2012
Bésame
Bésame.
Que se erice mi piel contra tu piel,
que tu piel erizada se enganche con mi piel,
que las sábanas huyan
y el frío del invierno ataque el calor de nuestros cuerpos,
enganchados
en besos infinitos,
besos con fuerza,
besos suaves,
suave tu aliento penetra en mi como aguijón,
aguijón violento como caricia,
violento mi paladar estrechando tu lengua,
eterna.
Bésame.
Pero bésame con fuerza,
bésame suave,
suave que tengo prisa por besarte,
besarte hasta que mi piel rebose labios,
rebose lengua
reboses tú.
Que se erice mi piel contra tu piel,
que tu piel erizada se enganche con mi piel,
que las sábanas huyan
y el frío del invierno ataque el calor de nuestros cuerpos,
enganchados
en besos infinitos,
besos con fuerza,
besos suaves,
suave tu aliento penetra en mi como aguijón,
aguijón violento como caricia,
violento mi paladar estrechando tu lengua,
eterna.
Bésame.
Pero bésame con fuerza,
bésame suave,
suave que tengo prisa por besarte,
besarte hasta que mi piel rebose labios,
rebose lengua
reboses tú.
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beso,
labios,
lengua,
noche loca,
piel,
poemilla,
sentimientos
miércoles 1 de febrero de 2012
La vida es un ir y venir de girar pomos
Sentí como si comenzara una relación. Como si por ser las dos únicas personas del teatro que respirábamos a la vez estuviéramos dándonos el primer beso, la primera caricia, el primer momento sensual y como si llegásemos a practicar sexo. Y no lo digo por decir, ya que, según iba sintiendo, mi respiración aumentaba y la suya se superponía a la mía.
Antes de poder consumar nada la obra finalizó y los aplausos lo inundaron todo.
Hubo hasta cinco minutos de aplausos ininterrumpidos. Nuevamente nuestras palmadas iban al unísono. Mi corazón y mi esófago también iban acompasados con los suyos. Aunque quizá todo era mental y todo me lo estaba imaginando.
El último aplauso acabó súbitamente. El público se levantó al momento. Ella permaneció sentada; yo también.
Antes de poder consumar nada la obra finalizó y los aplausos lo inundaron todo.
Hubo hasta cinco minutos de aplausos ininterrumpidos. Nuevamente nuestras palmadas iban al unísono. Mi corazón y mi esófago también iban acompasados con los suyos. Aunque quizá todo era mental y todo me lo estaba imaginando.
El último aplauso acabó súbitamente. El público se levantó al momento. Ella permaneció sentada; yo también.
"Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo", Albert Espinosa.
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Albert Espinosa,
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beso,
literatura,
relaciones,
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viernes 27 de enero de 2012
martes 24 de enero de 2012
Llora, habla, disfruta, ríe, sufre, respira, besa, siente, sueña.
Que el tiempo es un desliz
nada más,
que no mata ni hiere,
sólo incomoda,
molesta.
Y si me abrazas se desintegra.
Caminar con peso pudiendo caminar liviano...
Corramos. Libres.
Y si me abrazas se desintegra.
Caminar con peso pudiendo caminar liviano...
Corramos. Libres.
hablo de
poemilla,
sentimientos
jueves 19 de enero de 2012
Sabores
Me privo de pocos suspiros,
acelero mi pulso,
acompaso mis labios al sabor de tus sabores,
huyo del mundo exterior para entrar en ti
y perder cada segundo de esta vida,
morder el pan de una sonrisa.
Profundo escarbo en el abismo insondable entre tus piernas,
los ojos cerrados,
el piloto automático en el on de tu cintura,
vaivén tan fresco como caudal de primavera,
tan sereno como fruta madura
a punto de caer.
acelero mi pulso,
acompaso mis labios al sabor de tus sabores,
huyo del mundo exterior para entrar en ti
y perder cada segundo de esta vida,
morder el pan de una sonrisa.
Profundo escarbo en el abismo insondable entre tus piernas,
los ojos cerrados,
el piloto automático en el on de tu cintura,
vaivén tan fresco como caudal de primavera,
tan sereno como fruta madura
a punto de caer.
lunes 16 de enero de 2012
Lights
Hipnotizado.
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jueves 5 de enero de 2012
Quema
Suave como sonido de piano,
tu lengua
mi paladar,
el deseo derramado,
helado derretido
hierro fundido.
Abro mis poros a tu piel,
empapo mi pelo contigo
me hundo en ti
amando,
flotando en miel de tu pecho
sorbiendo tu boca,
ardiendo,
quemándome los ojos con tu mirada.
miércoles 4 de enero de 2012
Fragmento de un posible... (II)
En el pasto, a unos pasos del precipicio, y relajado, Leo disfrutaba con los ojos cerrados de la música que la naturaleza componía en la tierra que le había visto nacer. Los mirlos trinaban incansables, intentando triunfar en la batalla sonora que emprendían cada amanecer frente al ruido del agua estampándose contra las rocas. Aquella melodía trasladaba la mente del joven gargáreo a las historias que su familia le había contado desde que apenas comenzó a caminar.
—Te ofrecimos al poder de las aguas en tu primer amanecer —le aseguraba siempre su madre. Allí, las viejas tradiciones se habían mantenido casi intactas, a pesar de haber hincado la rodilla ante el Rey hacía muchos años, y los recién nacidos eran expuestos, prácticamente nada más salir del vientre de sus madres, a la ingobernable fuerza del mar, considerada sagrada y suprema para decidir sobre la vida y la muerte de los habitantes de Gargalia. —Por un momento, temí que fueras reclamado por las profundidades y el mar te llevara con él. Sólo fue un instante, un pequeño relámpago que atravesó mi cuerpo haciéndome creer que perdería un hijo. —Aunque en seguida comprendió. Si las aguas subían el escaso espacio que faltaba para engullirlo, sería una señal inequívoca de la profecía que esperaban en aquellas tierras desde hacía siglos, la llegada del gran hombre a través de la gran ola.
Le encantaba echarse allí durante horas. Dejarse acariciar por el verde pasto que le cosquilleaba los pies, entregarse al viento que le envolvía en un manto de pureza invisible, impregnarse del olor de unas tierras que su familia había pisado desde antepasados suyos que ni siquiera habían conocido la Torre de los Desmayos. Ésta era una atalaya en la cual se decía que la madre que viera a su hijo, depositado recién nacido en una ruda cuna de maderos lijados, ser atrapado por el océano sufriría un impacto tal que provocaría su inconsciencia eterna. La leyenda era casi tan antigua como los primeros pobladores, y no se sabía a ciencia cierta si en alguna ocasión el agua había atraído para si algún bebé, pero no cabía duda que en un día en el que las olas fueran tan terribles como para salpicar la Torre, no era tan descabellado que un arreón ligeramente más intenso pudiera alcanzar los troncos pulidos sobre los que lloraban las criaturas aun sangrientas.
—Te ofrecimos al poder de las aguas en tu primer amanecer —le aseguraba siempre su madre. Allí, las viejas tradiciones se habían mantenido casi intactas, a pesar de haber hincado la rodilla ante el Rey hacía muchos años, y los recién nacidos eran expuestos, prácticamente nada más salir del vientre de sus madres, a la ingobernable fuerza del mar, considerada sagrada y suprema para decidir sobre la vida y la muerte de los habitantes de Gargalia. —Por un momento, temí que fueras reclamado por las profundidades y el mar te llevara con él. Sólo fue un instante, un pequeño relámpago que atravesó mi cuerpo haciéndome creer que perdería un hijo. —Aunque en seguida comprendió. Si las aguas subían el escaso espacio que faltaba para engullirlo, sería una señal inequívoca de la profecía que esperaban en aquellas tierras desde hacía siglos, la llegada del gran hombre a través de la gran ola.
Le encantaba echarse allí durante horas. Dejarse acariciar por el verde pasto que le cosquilleaba los pies, entregarse al viento que le envolvía en un manto de pureza invisible, impregnarse del olor de unas tierras que su familia había pisado desde antepasados suyos que ni siquiera habían conocido la Torre de los Desmayos. Ésta era una atalaya en la cual se decía que la madre que viera a su hijo, depositado recién nacido en una ruda cuna de maderos lijados, ser atrapado por el océano sufriría un impacto tal que provocaría su inconsciencia eterna. La leyenda era casi tan antigua como los primeros pobladores, y no se sabía a ciencia cierta si en alguna ocasión el agua había atraído para si algún bebé, pero no cabía duda que en un día en el que las olas fueran tan terribles como para salpicar la Torre, no era tan descabellado que un arreón ligeramente más intenso pudiera alcanzar los troncos pulidos sobre los que lloraban las criaturas aun sangrientas.
hablo de
fragmento de un posible,
relatos
sábado 31 de diciembre de 2011
domingo 25 de diciembre de 2011
Besos de viento en los ojos
Me desgarra el viento las pupilas,
mis ojos, ajados
de dibujarte en sueños
-que no dormido-,
florecen en el reflejo de las llamas de tu sonrisa,
paladeando días y noches,
extasiado
al contorno infinito de tu sombra,
dibujada tantas veces en mil colores vivos.
Y mis ojos, calados
de dulce alivio,
cuando tú
me haces sentir saciado en plena hambruna,
cuando tus besos hacen que cambie hasta la dirección del viento.
sábado 24 de diciembre de 2011
Feliz Navidad
Menos sillas que nunca en un paraje desolador de jamón, marisco y guirnaldas oxidadas.
Que se vayan ya.
Que se vayan ya.
hablo de
cosas que no me gustan,
Navidad
lunes 19 de diciembre de 2011
Cuento de noche
Despertar en plena madrugada
tus piernas enganchadas a las mías,
sentir una sonrisa tibia,
dormida,
suave.
La noche mece mis sueños,
apenas abro los ojos para ver la oscuridad que envuelve nuestros cuerpos,
los vuelvo a cerrar y susurro palabras invisibles al cálido ambiente bajo las mantas,
caigo en un duermevela dulce,
con el tacto de tu piel aliviándome,
azúcar para mis amargas heridas,
caricias para mis cicatrices con costra.
Zambullo mis mejillas en la madrugada de tu pelo,
respiro tu cuello
y mis pulmones son tú aroma;
estás dentro,
dentro de mi,
dentro de mis entrañas hasta el fondo de mis huesos,
ahí donde tenemos la esencia,
dentro de lo más profundo de nuestro interior más escondido,
ahí donde no llega más,
llegas tú.
Quizá, cuando despierte en la mañana con el Sol perfilado en las rendijas de la persiana haya olvidado hasta donde llegaste, quizá no recuerde las cosquillas en los tuétanos, quizá haya olvidado esa indefinida hora de la madrugada, donde apenas un ligero rastro de conciencia me demostró la deliciosa sensación de lo que es la felicidad.
sábado 17 de diciembre de 2011
Una noche gélida
Hay noches frías,
noches húmedas,
noches ventosas.
Noches
en si mismas ciegas,
tenebrosas,
noches que exportan miedos,
que alimentan angustias en veladas insomnes,
la flor y la nata de mis agobios
danzando sin son;
oscuras sombras que agrietan las formas de mi felicidad,
pasado que vuelve en forma de daga
invisible,
afilada la hija de puta,
y yo,
amoratado por el cuchillo gélido de la noche,
respiro.
Me consuelo en la visión de un mañana,
me refugio en pensamientos que me abracen hasta que sean tus brazos quienes lo hagan.
noches húmedas,
noches ventosas.
Noches
en si mismas ciegas,
tenebrosas,
noches que exportan miedos,
que alimentan angustias en veladas insomnes,
la flor y la nata de mis agobios
danzando sin son;
oscuras sombras que agrietan las formas de mi felicidad,
pasado que vuelve en forma de daga
invisible,
afilada la hija de puta,
y yo,
amoratado por el cuchillo gélido de la noche,
respiro.
Me consuelo en la visión de un mañana,
me refugio en pensamientos que me abracen hasta que sean tus brazos quienes lo hagan.
hablo de
frío,
insomnio,
miedo,
noche,
pensamientos,
poemilla,
sentimientos
viernes 16 de diciembre de 2011
Don't let it go dark on me yet
Que no se apague,
no.
Que brille,
luz de tus ojos en los míos,
en mi camino,
en mis pasos.
Luz,
luz que da vida,
y que sobretodo da motivos.
no.
Que brille,
luz de tus ojos en los míos,
en mi camino,
en mis pasos.
Luz,
luz que da vida,
y que sobretodo da motivos.
Maika Makovski - Don't let it go dark on me yet
sábado 10 de diciembre de 2011
Senderos de niebla
La niebla es confusión de almas perdidas,
mezcla de sinsabores fugaces,
amalgama de fiascos continuos,
sombra de deseos abandonados,
enconados,
y fiebre.
Febriles los ojos que miran la niebla,
un llanto que el cielo silencioso derrama,
febriles también los gestos borrados,
olvidados,
escondidos en rincones tras un manto gris terciopelo que pinta la noche.
La niebla es fiebre que sube,
una jarra que estalla,
una silla que arrastra y una puerta que chirría,
ruidos y más ruidos,
que con solemne calma y enorme silencio
engullen esta velada pringada de soledad.
La niebla es muchas cosas,
es y son verdades y mentiras,
recuerdos y tachones,
miradas,
caminos,
gritos.
mezcla de sinsabores fugaces,
amalgama de fiascos continuos,
sombra de deseos abandonados,
enconados,
y fiebre.
Febriles los ojos que miran la niebla,
un llanto que el cielo silencioso derrama,
febriles también los gestos borrados,
olvidados,
escondidos en rincones tras un manto gris terciopelo que pinta la noche.
La niebla es fiebre que sube,
una jarra que estalla,
una silla que arrastra y una puerta que chirría,
ruidos y más ruidos,
que con solemne calma y enorme silencio
engullen esta velada pringada de soledad.
La niebla es muchas cosas,
es y son verdades y mentiras,
recuerdos y tachones,
miradas,
caminos,
gritos.
miércoles 7 de diciembre de 2011
Parov Stelar
Hay días que movería mis pies hasta astillarlos.
Entre la espesa bruma
y la vasta negrura,
el Sol acecha.
Entre la espesa bruma
y la vasta negrura,
el Sol acecha.
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