"Yo no sé porqué a veces me pierdo,
los ojos se me dan vuelta y me muero por dentro.
Y me encierro otra vez y no puedo salir,
no puedo ver lo lindo de cada momento."
"Qué lindo corazón que estás acá y acá latiendo,
y me desenredes los ojos.
Y si por ahí el miedo me viene a buscar de nuevo,
voy a recordar lo que cantamos una vez...
¡Mirando al cielo!"
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
viernes, 11 de mayo de 2012
martes, 22 de febrero de 2011
Buenos Aires cuatropuntocinco (I)
"Buenos Aires cuatropuntocinco", la película que fui a rodar a Buenos Aires en 2010 ha sido seleccionada para participar en la sección ZonaZine del XIV Festival de Cine de Málaga.
Mis palabras serían pocas, así que os dejo el cartel. El trailer llegará pronto...
Mis palabras serían pocas, así que os dejo el cartel. El trailer llegará pronto...
viernes, 3 de diciembre de 2010
Fin de rodaje
- ¡Corten!
Abrazos. Emoción.
El director fue arrojado a la piscina, y con él cayeron Santi y Leandro. Juanlu y yo fuimos los siguientes. La tensión daba paso a una expulsión de adrenalina.
Las sensaciones a flor de piel se desbordaban. 2 semanas intensas y duras, algo inolvidable concluía.
Abrazos. Emoción.
El director fue arrojado a la piscina, y con él cayeron Santi y Leandro. Juanlu y yo fuimos los siguientes. La tensión daba paso a una expulsión de adrenalina.
Las sensaciones a flor de piel se desbordaban. 2 semanas intensas y duras, algo inolvidable concluía.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Y los sueños se cumplen...
Y yo hace un año no sabía que a 18 de noviembre de 2010, iba a estar a apenas 24 horas de comenzar a filmar mi primera película.
Yo, junto con dos inseparables amigos generamos el proyecto, y hemos conseguido formar un equipo humano inimaginable cuando hace 4 meses aterricé en Buenos Aires. En estas 17 semanas se ha ensayado mucho, se ha trabajado día si día también (salvo esos 10 días de viaje por el sur argentino), se ha conocido muchísima gente que nos ha ayudado, hemos conseguido un mínimo presupuesto (muy mínimo) para equipos técnicos, y hemos logrado miles de cosas inmateriales, imposibles de explicar, que no voy a olvidar en la vida.
Mañana 19 de noviembre será un día a recordar durante toda mi vida.
Yo, junto con dos inseparables amigos generamos el proyecto, y hemos conseguido formar un equipo humano inimaginable cuando hace 4 meses aterricé en Buenos Aires. En estas 17 semanas se ha ensayado mucho, se ha trabajado día si día también (salvo esos 10 días de viaje por el sur argentino), se ha conocido muchísima gente que nos ha ayudado, hemos conseguido un mínimo presupuesto (muy mínimo) para equipos técnicos, y hemos logrado miles de cosas inmateriales, imposibles de explicar, que no voy a olvidar en la vida.
Mañana 19 de noviembre será un día a recordar durante toda mi vida.
hablo de
19 de noviembre,
Argentina,
Buenos Aires,
cine,
película,
trabajo,
trabajo por la cara
martes, 26 de octubre de 2010
Viaje austral (II) Perito Moreno
La inmensa profundidad de las montañas, la nieve virgen que baña el paisaje, el agua, calma y gélida, acompañada de un silencio tenso, y que aguarda al hielo resquebrajarse para desprenderse furioso y de forma ensordecedora.
Los inicios de la primavera permiten que no haya una horda de turistas, sino que apenas unas decenas deambulemos extasiados por los varios kilómetros de vistas al mágico Perito Moreno.
El día es perfecto. Un Sol rotundo hace brillar el hielo, la nieve y el majestuoso Lago Argentino. Sólo alguna nube pasajera adorna el intenso cielo azul, y difumina las montañas de las que surge el glaciar.
Y es raro, el cerebro se ralentiza al máximo, se detiene a saborear la violencia de la naturaleza, una sensación no definible con palabras se adueña de uno y sólo algún destello alumbra la mente. Pocos.
hablo de
Argentina,
azul,
blanco,
cielo,
fotografía,
hielo,
naturaleza,
nieve,
nubes,
Perito Moreno,
primavera,
viaje austral,
viajes
viernes, 22 de octubre de 2010
Colectivo porteño (I)
La primavera porteña es calurosa y húmeda. Esperando al 60 en la parada, siento las primeras gotas de sudor provocadas por el Sol que atraviesa la cargada atmósfera de la ciudad, y estos rayos llegan a mi plenos de calor y humo, recalentando mis neuronas y mis circuitos cerebrales. Mi cabeza bulle, no puede parar, da vueltas sin freno. Y a decir verdad, si alguna masa con forma humana -de las que caminan raudas sin mirar a los lados ni a los ojos de nadie- le diera por preguntarme en qué estoy pensando en este mismo instante, no sabría que carajo responder.
Ahí viene el colectivo, la puta madre, son las 12 de la mañana y el tráfico va casi marcha atrás. Le veo a 100 metros, pero no parece acercarse demasiado. Ahí va llegando. La fila de personas es de al menos 8, yo estoy el 2º, pero a la señora que está 3ª y que lleva bastón la dejaré pasar, a ver si algún alma cándida la cede el asiento para su viaje. Ahí frena, chirría todos sus años en el asfalto, llega -obvio- con las puertas abiertas desde que bajó de los 30 kilómetros por hora, con la cara de vértigo que eso le provoca a quienes se disponen a descender.
Subo, pago mi peso veinte y camino rápido hacia el fondo, no sea que el colectivero arranque a lo Fernando Alonso y nos deje a todos tiesos, como es costumbre. Cuando agarro la barra con mis pies firmes en el suelo, apago el cerebro. Modo off absoluto.
Pero éste sólo dura un par de minutos.
¿Por qué? Ahhhh, en unos días más... ¡Continuará!
Ahí viene el colectivo, la puta madre, son las 12 de la mañana y el tráfico va casi marcha atrás. Le veo a 100 metros, pero no parece acercarse demasiado. Ahí va llegando. La fila de personas es de al menos 8, yo estoy el 2º, pero a la señora que está 3ª y que lleva bastón la dejaré pasar, a ver si algún alma cándida la cede el asiento para su viaje. Ahí frena, chirría todos sus años en el asfalto, llega -obvio- con las puertas abiertas desde que bajó de los 30 kilómetros por hora, con la cara de vértigo que eso le provoca a quienes se disponen a descender.
Subo, pago mi peso veinte y camino rápido hacia el fondo, no sea que el colectivero arranque a lo Fernando Alonso y nos deje a todos tiesos, como es costumbre. Cuando agarro la barra con mis pies firmes en el suelo, apago el cerebro. Modo off absoluto.
Pero éste sólo dura un par de minutos.
¿Por qué? Ahhhh, en unos días más... ¡Continuará!
hablo de
Argentina,
Buenos Aires,
colectivo,
Fernando Alonso,
humo,
relatos
martes, 19 de octubre de 2010
Otoño francés
En Francia llevan en 2010 más huelgas generales que en los últimos 30 años en España. Se está llevando a cabo una paralización sectorial del país, la industria está detenida, hay 12 refinerías que no operan y el desabastecimiento de combustible en gran parte del país es un hecho. Además, en institutos y facultades las revueltas están empezando a sumar fuerzas, y el suelo empieza a temblar ante las protestas masivas que se avecinan, ya que el pueblo francés está concienciado de que debe defender sus derechos en la calle, luchando, protestando por lo que creen atenta contra sus conquistas sociales. Como diría Carrillo -en otro sentido totalmente diferente, pero aquí lo puedo aplicar-, para luchar contra un sistema que te oprime hay que actuar, sino te haces socialdemócrata y esperas.
Desde el otro lado del charco las cosas se ven a través de otro punto de vista, desde aquí seguí la pseudo huelga del 29-S, una triste fecha para los trabajadores, ya que se demostró que en España hay un sentimiento de conformismo lamentable. Ojalá la pelea ciudadana en Francia de frutos, y todos los que dijeron que la huelga española no servía para nada tengan que envainársela. Supongo que un motivo importante es que, en Francia, los Sindicatos reciben mucho menos dinero que en España, lo cual les ata muy poco al Gobierno de turno, permitiendo que sus actuaciones sean mas independientes.
También influye que en España se ha creado una gran masa de población que asume ser de izquierdas, pero que apoya a partidos cuya ideología izquierdista es de salón. Tibios que han dilapidado la verdadera esencia abrazando políticas neoliberales y capitalistas y que nos han traído al lugar que estamos. Ahora, esos partidos supuestamente de izquierdas y los medios de comunicación que los apoyan, empezarán a criticar las movilizaciones francesas que están paralizando el país, les acusarán de anti-sistema y de radicales, como ya ha comenzado a hacer el Partido Socialista Francés, porque les da miedo que la verdadera izquierda tome la iniciativa, que despierte esa masa dormida de gente que han anestesiado.
Nadie espera que se de otro mayo del 68, pero las cosas están en un punto crítico y la población no debería dejarse pisotear por las clases dirigentes, se está demostrando que el capitalismo no genera riqueza a escala global y que tras épocas de vacas gordas, el pinchazo provoca unos baches casi insalvables para millones de personas, el sistema no es capaz de funcionar como se dice y el mercado no se autoregula porque tras la cortina se esconden sombras que lo manejan a su antojo.
Desde Argentina, a 12000 kilómetros de mi casa, veo todo esto casi con frialdad, ya que sólo me entero de lo que leo en Internet, y las fuentes son tan variadas que las posibilidades de opinión son casi infinitas, pero la conclusión es que en España tenemos que intentar copiar lo bueno de nuestros vecinos del norte de los Pirineos, asumir que la lucha social existe, que sirve de algo, que las huelgas no son un problema sino parte de la solución, que las movilizaciones ciudadanas han de percutir con energía sobre quienes tienen el bastón de mando.
Desde el otro lado del charco las cosas se ven a través de otro punto de vista, desde aquí seguí la pseudo huelga del 29-S, una triste fecha para los trabajadores, ya que se demostró que en España hay un sentimiento de conformismo lamentable. Ojalá la pelea ciudadana en Francia de frutos, y todos los que dijeron que la huelga española no servía para nada tengan que envainársela. Supongo que un motivo importante es que, en Francia, los Sindicatos reciben mucho menos dinero que en España, lo cual les ata muy poco al Gobierno de turno, permitiendo que sus actuaciones sean mas independientes.
También influye que en España se ha creado una gran masa de población que asume ser de izquierdas, pero que apoya a partidos cuya ideología izquierdista es de salón. Tibios que han dilapidado la verdadera esencia abrazando políticas neoliberales y capitalistas y que nos han traído al lugar que estamos. Ahora, esos partidos supuestamente de izquierdas y los medios de comunicación que los apoyan, empezarán a criticar las movilizaciones francesas que están paralizando el país, les acusarán de anti-sistema y de radicales, como ya ha comenzado a hacer el Partido Socialista Francés, porque les da miedo que la verdadera izquierda tome la iniciativa, que despierte esa masa dormida de gente que han anestesiado.
Nadie espera que se de otro mayo del 68, pero las cosas están en un punto crítico y la población no debería dejarse pisotear por las clases dirigentes, se está demostrando que el capitalismo no genera riqueza a escala global y que tras épocas de vacas gordas, el pinchazo provoca unos baches casi insalvables para millones de personas, el sistema no es capaz de funcionar como se dice y el mercado no se autoregula porque tras la cortina se esconden sombras que lo manejan a su antojo.
Desde Argentina, a 12000 kilómetros de mi casa, veo todo esto casi con frialdad, ya que sólo me entero de lo que leo en Internet, y las fuentes son tan variadas que las posibilidades de opinión son casi infinitas, pero la conclusión es que en España tenemos que intentar copiar lo bueno de nuestros vecinos del norte de los Pirineos, asumir que la lucha social existe, que sirve de algo, que las huelgas no son un problema sino parte de la solución, que las movilizaciones ciudadanas han de percutir con energía sobre quienes tienen el bastón de mando.
Si digo la verdad, no tengo ni idea de cual podría ser la solución, pero si algo tengo claro es que las cosas no pueden seguir funcionando así, y la única manera de que cambien es protestando en la calle, tomar la palabra todos los días, no cada cuatro años como les interesa a muchos. ¿Y a donde lleva el cambio? No lo sé, pero lo que está claro es que este no es el camino, y hay que buscar otro.
hablo de
Argentina,
capitalismo,
Carrillo,
economía,
España,
Francia,
huelga,
izquierda,
lucha,
manifestación,
mayo del 68,
política
lunes, 11 de octubre de 2010
Viaje austral (I) Ushuaia
Ushuaia, el fin del mundo.
Lo es, más que otra cosa porque el mundo podría acabarse aquí, de tan bellos paisajes y sensaciones.
Desde el glaciar Martial, a unos 1200 metros de altitud, que subí a pie. Podría asegurar que fue la mejor experiencia de mi vida, las mejores vistas y unas sensaciones indescriptibles. Los Andes y sus gigantescas montañas, el océano, el arcoiris que nos saludó, la nieve, el frío... No hay palabras.
hablo de
Argentina,
fin del mundo,
fotografía,
montaña,
Patagonia,
Ushuaia,
viaje austral,
viajes,
vida
jueves, 7 de octubre de 2010
Camino al fin del mundo
No puedo dormir, son cerca de las 2 de la mañana en Buenos Aires y en apenas 4 mi despertador empezará a sonar... A las 8:45 un avión de LAN me llevará de Capital a El Calafate, y tras una breve escala, otro más pequeño me transportará en 1 hora a Ushuaia. El fin del mundo, el puerto más austral del planeta. El lugar desde donde parten la mayoría de las expediciones a la Antártida, que se encuentra a poco más de 1000 kilómetros...
Tierra del Fuego, Torres del Paine (Chile), glaciar Perito Moreno, El Chaltén, Villa la Angostura, Puerto Madryn, Bariloche... Muchos lugares hermosos en el camino, no sé si habrá tiempo para todo, pero desde luego la experiencia me huele a inolvidable.
Tierra del Fuego, Torres del Paine (Chile), glaciar Perito Moreno, El Chaltén, Villa la Angostura, Puerto Madryn, Bariloche... Muchos lugares hermosos en el camino, no sé si habrá tiempo para todo, pero desde luego la experiencia me huele a inolvidable.
sábado, 18 de septiembre de 2010
La noche de los lápices
Ve ese fuego en los ojos de su hijo, y que tan bien conoce. No ha olvidado después de más de 30 años la lucha, el fulgor de los pechos embravecidos, que, movidos por principios firmes, protestan sin miedo a la represión.
Diferentes generaciones unidas por una forma de actuar.
El orgullo a flor de piel, las lágrimas aflorando emocionantes por los ojos, la mujer que mira fijamente su creación, éste que grita, protesta, prosigue su pelea por lo que cree puede ser un mundo mejor.
Porque no se puede dejar que las cosas pasen porque sí.
Son diferentes los motivos, han cambiado las consignas, los lemas, las pancartas, los medios, han variado muchas cosas. Pero la combatividad debe continuar. Por eso siente ella que luchó, por el derecho a opinar, a protestar, por eso se siente orgullosa de su hijo, por no conformarse, por afrontar la búsqueda de soluciones a los problemas, por reclamar que sus derechos no sean aplastados por las ruedas del molino. Porque el espíritu rebelde no se pierda en la comodidad de los tiempos.
La lucha en la calle.
Desde la vereda observa, apartada, sin querer mostrarse demasiado, manteniendo las cautelas del miedo que aun invade su cuerpo en las manifestaciones, por las cargas policiales que vendrán cuando la masa avance, y que recuerda con toda crudeza, en su mente y en su piel. Una fina línea discurre entre los ojos de ella y él, pero en una sola dirección, él está ocupado en lo suyo, militando, ella está ocupada en él.
Porque los lápices deben seguir escribiendo.
Dedicado a los desaparecidos y supervivientes, todos ellos secuestrados, en la Noche de los Lápices.
Diferentes generaciones unidas por una forma de actuar.
El orgullo a flor de piel, las lágrimas aflorando emocionantes por los ojos, la mujer que mira fijamente su creación, éste que grita, protesta, prosigue su pelea por lo que cree puede ser un mundo mejor.
Porque no se puede dejar que las cosas pasen porque sí.
Son diferentes los motivos, han cambiado las consignas, los lemas, las pancartas, los medios, han variado muchas cosas. Pero la combatividad debe continuar. Por eso siente ella que luchó, por el derecho a opinar, a protestar, por eso se siente orgullosa de su hijo, por no conformarse, por afrontar la búsqueda de soluciones a los problemas, por reclamar que sus derechos no sean aplastados por las ruedas del molino. Porque el espíritu rebelde no se pierda en la comodidad de los tiempos.
La lucha en la calle.
Desde la vereda observa, apartada, sin querer mostrarse demasiado, manteniendo las cautelas del miedo que aun invade su cuerpo en las manifestaciones, por las cargas policiales que vendrán cuando la masa avance, y que recuerda con toda crudeza, en su mente y en su piel. Una fina línea discurre entre los ojos de ella y él, pero en una sola dirección, él está ocupado en lo suyo, militando, ella está ocupada en él.
Porque los lápices deben seguir escribiendo.
Dedicado a los desaparecidos y supervivientes, todos ellos secuestrados, en la Noche de los Lápices.
hablo de
agresiones policiales,
Argentina,
dedicado a,
fuego,
grito,
hijos,
lágrimas,
lucha,
madre,
manifestación,
Noche de los Lápices,
policía,
relatos,
represión,
secuestro
viernes, 17 de septiembre de 2010
Desahogo
Y me cuesta hablar de mi día a día.
Este espacio es un desahogo, un lugar donde volcar pensamientos, mil ideas que me dan vueltas y vueltas pero que no expreso abiertamente porque no me sale, por carácter o personalidad me guardo tantas cosas que hacia algún lugar tengo que canalizarlas, y suele ser ésta la tubería por la que salen a chorro y se pierden en un océano infinito de palabras blogosféricas que pululan a millones cada día...
Estoy en Buenos Aires hace dos meses, me quedan tres por delante. El trabajo va in crescendo cada día y no le llamaría agobio a lo que siento, sino una sensación que no conocía que es mezcla de estrés y sintonía conmigo mismo. Algo raro, extraño. No lo entiendo. Van surgiendo problemas en la producción de la película, cada vez nos vamos enredando más y más según avanzamos, y los pasos que pensábamos que eran hacia delante han sido hacía atrás y de repente después hemos encontrado atajos para solucionar cosas, que a la vez plantean más problemas, pero no dejamos de avanzar. Es muy probable que vayamos dejando agujeros negros por nuestro camino, y que éstos se reproduzcan más adelante, pero el objetivo es tan claro que no podemos pararnos porque no tenemos tiempo.
Supongo que es eso a lo que me refiero con estrés, esos problemas continuos que van surgiendo y que vamos resolviendo o apartando, para seguir andando, pero que están en la cabeza trastocando cosas... A la vez el trabajo que estoy desarrollando me realiza 100%, me encanta el proyecto, trabajar en él desde el principio, contar con la gente que estamos contando para él y conocer gente que se va sumando y aportando granitos de arena del tamaño de montañas. Tenemos la plena convicción que la película va a salir adelante, sea con 6.000 o con 50.000€, pero estamos poniendo todo en el asador para que haya la mayor cantidad de recursos posibles para que la factura técnica sea impecable, ya que la parte artística de los actores está más que copada.
Muchos no tendréis ni idea de qué hablo, pero realmente es la primera vez que explico medianamente lo que estoy haciendo en Buenos Aires, así que no os preocupéis, realmente ni yo entiendo muy bien el cúmulo de sensaciones que tengo en el cuerpo. Sólo necesitaba el desahogo que me permite este rincón, y que tan pocas veces uso para esto... Disculparme.
Este espacio es un desahogo, un lugar donde volcar pensamientos, mil ideas que me dan vueltas y vueltas pero que no expreso abiertamente porque no me sale, por carácter o personalidad me guardo tantas cosas que hacia algún lugar tengo que canalizarlas, y suele ser ésta la tubería por la que salen a chorro y se pierden en un océano infinito de palabras blogosféricas que pululan a millones cada día...
Estoy en Buenos Aires hace dos meses, me quedan tres por delante. El trabajo va in crescendo cada día y no le llamaría agobio a lo que siento, sino una sensación que no conocía que es mezcla de estrés y sintonía conmigo mismo. Algo raro, extraño. No lo entiendo. Van surgiendo problemas en la producción de la película, cada vez nos vamos enredando más y más según avanzamos, y los pasos que pensábamos que eran hacia delante han sido hacía atrás y de repente después hemos encontrado atajos para solucionar cosas, que a la vez plantean más problemas, pero no dejamos de avanzar. Es muy probable que vayamos dejando agujeros negros por nuestro camino, y que éstos se reproduzcan más adelante, pero el objetivo es tan claro que no podemos pararnos porque no tenemos tiempo.
Supongo que es eso a lo que me refiero con estrés, esos problemas continuos que van surgiendo y que vamos resolviendo o apartando, para seguir andando, pero que están en la cabeza trastocando cosas... A la vez el trabajo que estoy desarrollando me realiza 100%, me encanta el proyecto, trabajar en él desde el principio, contar con la gente que estamos contando para él y conocer gente que se va sumando y aportando granitos de arena del tamaño de montañas. Tenemos la plena convicción que la película va a salir adelante, sea con 6.000 o con 50.000€, pero estamos poniendo todo en el asador para que haya la mayor cantidad de recursos posibles para que la factura técnica sea impecable, ya que la parte artística de los actores está más que copada.
Muchos no tendréis ni idea de qué hablo, pero realmente es la primera vez que explico medianamente lo que estoy haciendo en Buenos Aires, así que no os preocupéis, realmente ni yo entiendo muy bien el cúmulo de sensaciones que tengo en el cuerpo. Sólo necesitaba el desahogo que me permite este rincón, y que tan pocas veces uso para esto... Disculparme.
martes, 24 de agosto de 2010
Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires es una ciudad de la que es fácil enamorarse todos los días, y odiarla a todas horas.
Capital de un país sistemáticamente saqueado por corporaciones internacionales, vendido gran parte de su patrimonio por políticos sin escrúpulos, ensuciada su clase dirigente por una corrupción sin fin que alcanza límites que son incomprensibles, anestesiada gran parte de la población por esta desafección de los poderes públicos, Buenos Aires ofrece un panorama repleto de contrastes para quien no conocía demasiado su historia, y que ahora está haciendo un máster avanzado e intensivo sobre ella.
Es un boom encontrarse con documentales como "La Toma" o "Memoria del saqueo", con libros como "Las venas abiertas de América Latina", con tanta gente que te cuenta diferentes versiones de lo que ha venido sucediendo en la ciudad y en el país, de como se disparó la deuda pública en la dictadura de Videla, de como por ello se lucran corporaciones internacionales, el FMI, el Banco Mundial, toda esa serie de vampiros y chupasangres sin ninguna clase de conciencia, de como la vergonzosa venta de empresas públicas realizada por Menem en los 90 vaciaron las arcas públicas y precarizaron los servicios, de como se robó a los ciudadanos el dinero que tenían en los bancos en 2001 en el conocido corralito, de como ese grito que se extendió como la pólvora aquel año se ha ido apagando tristemente hasta ser un eco difícilmente audible para gran parte de la población.
Ese "que se vayan todos" del que ha quedado un "se quedaron todos" es el más triste resumen de lo sucedido. Quizá la argentina ha sido la única sociedad de un país del llamado primer mundo que ha estado próxima a una verdadera revolución contemporánea, de levantarse contra el yugo imperialista y globalizador, de arrancar de cuajo esa cortina que tapa el rostro de esas oscuras mentes que manejan la economía, y con ella el destino del mundo. Sólo eso merece un reconocimiento, pero a la vez siempre quedará la sensación de ¿qué hubiera pasado si se hubiera llegado más lejos...?
No quería hablar de la pequeña parte de la historia argentina que estoy conociendo, quería hablar de Buenos Aires, de como me enamora y la odio a partes iguales durante un mismo día, pero también tenía ganas de compartir la indignación que me está produciendo descubrir determinados hechos. No suelo tocar temas así, pero hoy lo necesitaba.
Capital de un país sistemáticamente saqueado por corporaciones internacionales, vendido gran parte de su patrimonio por políticos sin escrúpulos, ensuciada su clase dirigente por una corrupción sin fin que alcanza límites que son incomprensibles, anestesiada gran parte de la población por esta desafección de los poderes públicos, Buenos Aires ofrece un panorama repleto de contrastes para quien no conocía demasiado su historia, y que ahora está haciendo un máster avanzado e intensivo sobre ella.
Es un boom encontrarse con documentales como "La Toma" o "Memoria del saqueo", con libros como "Las venas abiertas de América Latina", con tanta gente que te cuenta diferentes versiones de lo que ha venido sucediendo en la ciudad y en el país, de como se disparó la deuda pública en la dictadura de Videla, de como por ello se lucran corporaciones internacionales, el FMI, el Banco Mundial, toda esa serie de vampiros y chupasangres sin ninguna clase de conciencia, de como la vergonzosa venta de empresas públicas realizada por Menem en los 90 vaciaron las arcas públicas y precarizaron los servicios, de como se robó a los ciudadanos el dinero que tenían en los bancos en 2001 en el conocido corralito, de como ese grito que se extendió como la pólvora aquel año se ha ido apagando tristemente hasta ser un eco difícilmente audible para gran parte de la población.
Ese "que se vayan todos" del que ha quedado un "se quedaron todos" es el más triste resumen de lo sucedido. Quizá la argentina ha sido la única sociedad de un país del llamado primer mundo que ha estado próxima a una verdadera revolución contemporánea, de levantarse contra el yugo imperialista y globalizador, de arrancar de cuajo esa cortina que tapa el rostro de esas oscuras mentes que manejan la economía, y con ella el destino del mundo. Sólo eso merece un reconocimiento, pero a la vez siempre quedará la sensación de ¿qué hubiera pasado si se hubiera llegado más lejos...?
No quería hablar de la pequeña parte de la historia argentina que estoy conociendo, quería hablar de Buenos Aires, de como me enamora y la odio a partes iguales durante un mismo día, pero también tenía ganas de compartir la indignación que me está produciendo descubrir determinados hechos. No suelo tocar temas así, pero hoy lo necesitaba.
hablo de
Argentina,
Buenos Aires,
Carlos Menem,
documental,
economía,
historia,
política,
revolución
sábado, 14 de agosto de 2010
The Take (La Toma)
La dignidad de las personas en su máxima expresión. El nudo en la garganta durante todo el metraje de este documental y las lágrimas en los ojos cada vez más grandes según se desarrolla.
Si tuviera que resumir en una palabra lo que he podido ver, lo tengo claro: DIGNIDAD.
Todo aquel que tenga interés por la situación argentina en los últimos años, y una mentalidad preocupada por problemas sociales de corte universal debería ver este documental, además de estar abierto a otras formas de actuar y de solucionar los problemas que los políticamente correctos, o los socialmente aceptados.
Si tuviera que resumir en una palabra lo que he podido ver, lo tengo claro: DIGNIDAD.
Todo aquel que tenga interés por la situación argentina en los últimos años, y una mentalidad preocupada por problemas sociales de corte universal debería ver este documental, además de estar abierto a otras formas de actuar y de solucionar los problemas que los políticamente correctos, o los socialmente aceptados.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)