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jueves, 25 de marzo de 2010

Tiempo, caminos y lista de la compra

El tiempo se acaba.

No sé lo que queda, ni tampoco lo quiero saber. Me obsesiona, es cierto, pero contar hacia atrás... No, por favor, no lo hagas. Todo es demasiado bueno para hacer el cangrejo, para pensar en futuros próximos pero aun borrosos, hay que caminar hacia adelante porque el camino se crea andando, pisando el cesped virgen del trozo de vida que nos quede juntos, aprovechando cada recoveco para disfrutar.

Perderse en mares azules llenos de olas que acaricien nuestros cuerpos, en primaverales bosques repletos de flores que empapen de aromas nuestras pieles, volar con esas alas prestadas por encima de las montañas más altas, alejados de ojos escrutadores y donde nuestros cuerpos no pesen, sólo sientan.

Buscar el color de tus ojos, seguir el delgado sendero de tus labios, redondear tus orejas y bucear en tu pelo, es la lista de la compra que redacto cada mañana, y aunque no pueda ser, pienso en ello, agarrado a tu mano, con la que aprendo a volar en mis sueños, y en los tuyos.

martes, 12 de mayo de 2009

Ahora

Tiempos pasados siempre fueron mejores,
cuentan.
No hay dos sin tres,
aseguran.
El futuro es incierto,
predicen.
Añorar,
desear,
esperar,
todo para evadir
la dosis de realidad
necesaria.
Creer,
en un presente
que tenemos
ahora,
que fluye
constante,
sin detenerse a mirar.
Pasa
por las yemas
de los dedos;
se filtra
por la piel;
atraviesa
nuestro alma.
Es ahora,
ya,
será tarde.
No se apreta
ni se fuerza,
se acaricia,
sólo,
con dulzura,
dejándolo flotar
aquí
y allá,
sin más.