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lunes, 17 de noviembre de 2008

Fundieron

Este finde ha sido el fin de la gira de Extremoduro, que se ha tirado muchos meses recorriendo el país de punta a punta en la que -como siempre- puede ser su última gira. El concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid era para el sábado, pero se vendió todo el papel tan rápido que tuvieron que habilitar una nueva fecha para los que nos habíamos quedado sin entradas, así que el viernes fue el nuevo día de concierto.

Y la primera en la frente fue que voy a comprar mi entrada y ¡oh, sorpresa! ya no hay para pista. mecagoentoloqsemeneacienveces y me tengo que conformar con entradas en grada, sin pogos, sin bailar descontrolado, sin saltar entre cientos de personas que también saltan descontrolados cantando al unísono las canciones. Me tengo que conformar con una jodida butaca y medio metro de espacio que como me descuide me caigo rodando de fila en fila por toda la grada.

Y la segunda en la frente, estamos apaciblemente bebiendo un poquito de calimocho pegaditos al Palacio de los Deportes, concentrados a las puertas, resguardándonos del frío que caía sobre madrid, y llega la amable Policía Municipal y nos invita a marcharnos con nuestra bebida a otra parte. La solución creo que fue peor, ya que de tener a 300 o 400 personas juntas y controladas a las puertas del Palacio, a tener a todos desperdigados por el Barrio de Salamanca, barrio adinerado donde los haya y supongo que poco acostumbrados a tener en sus calles a gente bebiendo calimotxo y con pinta de guarros. En fin, peor para ellos, yo me terminé mis cartones...

Y la tercera en la frente, en pleno concierto, tras iniciar con Deltoya y ser un auténtico orgasmo colectivo, Extremoduro fundió los plomos del Palacio de los Deportes y el sonido se cayó por dos veces en pleno apogeo general. En fin, el habitual descanso que se toma la banda de 15 minutos -vete tú a saber lo que deben inhalar en esos 15 minutos- se convirtió casi en media hora desesperante.

Eso si, desde el regreso con Papel Secante, hasta el final con Autorretrato, fue un éxtasis continuado que incluyó temas míticos como So Payaso, Jesucristo García, Ama ama y ensancha el alma... Vamos, buen sabor de boca general, una afonía completa que aun perdura un poco, y un sentimiento agridulce de haber presenciado dos conciertos de Extremoduro tan buenos este año, pero pensando que quizá no los vea más.

Si me encierro, ven a verme; un vis a vis...
Caí preso dentro de mí, dentro, muy dentro de mí.
Si me escapo, ve a buscarme cualquier día,
donde quede alguna flor..., donde no haya policía.

¡Grandes!

martes, 14 de octubre de 2008

Boris Godunov, por La Fura Dels Baus

El pasado domingo fui, con enormes ganas, a ver por primera vez para mí una obra de la popular compañía de teatro La Fura Dels Baus. La obra en cuestión, Boris Godunov, escrita por Alexandr Pushkin, habla sobre la llegada al poder de Godunov en el siglo XVI, para mostrarnos finalmente la corrupción del poder, el fin y los medios para alcanzarlos y todo lo que esto conlleva. Además, esto lo mezcla con el secuestro por parte de separatistas chechenos del Teatro Dubrovka en Moscú, en 2002, donde tras 3 días de terror, las fuerzas militares rusas entraron a las bravas en el teatro y murieron 150 personas.

Tenía ganas de ver a La Fura en directo, con su fama de teatro total y espectacularidad a cuestas, y la verdad, no decepcionó para nada en este sentido. El efectismo es exagerado y brutal, pero consigue amarrarte a tu butaca sin que quieras más que salir del teatro cuanto antes. A los pocos minutos de iniciarse la obra, sirenas de alarma, disparos y luces inundan el patio de butacas, ante el escalofrío del público que mira a todos lados, entonces, decenas de terroristas vestidos de camuflaje, con pasamontañas, cinturones de explosivos y Kalashnikov entran gritando en el teatro, y nos informan que estamos secuestrados. Colocan explosivos por todos lados y sigue la función...

La verdad que no puedo negar que la obra sobrecoge en muchos momentos por la gran credibilidad con la que realizan el secuestro, y por las situaciones y diálogos que nos muestran, pero quizá hay una carga audiovisual que resulta pesada, saturante. Demasiadas proyecciones, de lo que habla el Gobierno, de lo que habla la prensa, de dos personajes que hablan y también lo muestran proyectado... Es un poco exagerado y aunque el teatro ha evolucionado y dispone de más medios, al final parece que has estado en un espectáculo que poco tiene que ver con el teatro, aunque es probable también que eso pretenda La Fura.

Quien pueda ir a ver la obra, que vaya. En Madrid sólo estará hasta este domingo en el Teatro María Guerrero, pero estarán de gira durante lo que queda de año y parte de 2009 por más teatros del Centro Dramático Nacional, asíque si tenéis la oportunidad de acudir, es muy recomendable, probablemente nunca hayáis sentido lo que se siente en un espectáculo de La Fura Dels Baus.

sábado, 11 de octubre de 2008

Soy vejado y denigrado

Vaya, vaya... Resulta que estaba siendo denigrado y vejado y no me había dado cuenta. Menos mal que ha venido Ruiz Gallardón a salvarme de la depresión y ¡me va a librar de tener que realizar un trabajo tan horrible!

Si, no lo había dicho, pero también reparto propaganda. Los sábados por la mañana, un par de horas, por el centro de Madrid, y así durante 9 meses ya. Pero, la verdad, no había caído en que era un curro tan fatídico, ahora resulta que si, que lo van a prohibir, asíque van a quitarme ese pequeño sustento que me hacía disponer de un poquito más de liquidez los fines de semana. Pero bueno, todo sea por la no vejación del trabajador, ¡tiene huevos la cosa!

Yo al empezar lo hice porque no tenía un duro, y ahora sigo porque no me pagan mal y un de horas un sábado por la mañana no es gran esfuerzo, es más, me lo paso hasta bien y todo. Con mi música en las orejas, con algún conocido ya de verle todos los sábados, con los guiris que te preguntan esta u otra calle, las abuelitas que siempre te cogen el folleto y te saludan, los de carga y descarga... Prefiero repartir publicidad a ser teleoperador, vaya. Pero ahora lo prohíbe el ayuntamiento (Gallardón asegura que la idea es suya y todo) y se acabará la manera que tiendas, mercadillos callejeros en plazas no tan concurridas, bares o discotecas tienen de darse a conocer, y de que la gente acuda.

Es decir, acaban con la manera de que esos comercios puedan vender.

Y encima, esto lo hacen con la que está cayendo... Que si crisis, que si paro, que si hostias en vinagre. Yo porque es un pequeño apoyo semanal de dinerillo, pero quienes reparten propaganda todos los días, quienes portan carteles publicitando tiendas de tatuaje o compra-venta de oro durante 6 o 7 horas cada día, quienes se dedican a tiempo completo a esta actividad, ¿qué van a hacer?

¿No será más denigrante no comer, Sr. Alcalde?