Ve ese fuego en los ojos de su hijo, y que tan bien conoce. No ha olvidado después de más de 30 años la lucha, el fulgor de los pechos embravecidos, que, movidos por principios firmes, protestan sin miedo a la represión.
Diferentes generaciones unidas por una forma de actuar.
El orgullo a flor de piel, las lágrimas aflorando emocionantes por los ojos, la mujer que mira fijamente su creación, éste que grita, protesta, prosigue su pelea por lo que cree puede ser un mundo mejor.
Porque no se puede dejar que las cosas pasen porque sí.
Son diferentes los motivos, han cambiado las consignas, los lemas, las pancartas, los medios, han variado muchas cosas. Pero la combatividad debe continuar. Por eso siente ella que luchó, por el derecho a opinar, a protestar, por eso se siente orgullosa de su hijo, por no conformarse, por afrontar la búsqueda de soluciones a los problemas, por reclamar que sus derechos no sean aplastados por las ruedas del molino. Porque el espíritu rebelde no se pierda en la comodidad de los tiempos.
La lucha en la calle.
Desde la vereda observa, apartada, sin querer mostrarse demasiado, manteniendo las cautelas del miedo que aun invade su cuerpo en las manifestaciones, por las cargas policiales que vendrán cuando la masa avance, y que recuerda con toda crudeza, en su mente y en su piel. Una fina línea discurre entre los ojos de ella y él, pero en una sola dirección, él está ocupado en lo suyo, militando, ella está ocupada en él.
Porque los lápices deben seguir escribiendo.
Dedicado a los desaparecidos y supervivientes, todos ellos secuestrados, en la Noche de los Lápices.
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sábado, 18 de septiembre de 2010
miércoles, 25 de marzo de 2009
VERGUENZA
ASCO.
MIEDO.
CONMOCIÓN.
La mayoría de esos hijos de la gran puta de azul que salen en este vídeo, y que se hacen llamar fuerzas de seguridad del Estado, después de ese día irían a su casa, besarían a sus hijos o a sus padres y cenarían tranquilamente. En una maldita cárcel deberían estar, porque una cosa es recibir órdenes de disolver una concentración, y otra es golpear de manera brutal y absolutamente violenta y criminal a las personas.
En el vídeo, habéis visto como pegaban a gente que huía atemorizaba, como se ensañaban con muchos de ellos, como arramplaban con ellos sin motivo, ya que el grupo se encontraba realizando una sentada pacífica, no digo que cuando se les arroja piedras no respondan, pero este grupo estaba sentado, como se puede comprobar empiezan pegando los de azul. Claramente se ve como agreden a una chica -que machotes los muy cerdos- que estaba sentada con las manos en alto y completamente indefensa.
Ojalá algún día, aunque sea muy lejano, reciban su merecido.
Gracias a Vanity por el vídeo.
MIEDO.
CONMOCIÓN.
La mayoría de esos hijos de la gran puta de azul que salen en este vídeo, y que se hacen llamar fuerzas de seguridad del Estado, después de ese día irían a su casa, besarían a sus hijos o a sus padres y cenarían tranquilamente. En una maldita cárcel deberían estar, porque una cosa es recibir órdenes de disolver una concentración, y otra es golpear de manera brutal y absolutamente violenta y criminal a las personas.
En el vídeo, habéis visto como pegaban a gente que huía atemorizaba, como se ensañaban con muchos de ellos, como arramplaban con ellos sin motivo, ya que el grupo se encontraba realizando una sentada pacífica, no digo que cuando se les arroja piedras no respondan, pero este grupo estaba sentado, como se puede comprobar empiezan pegando los de azul. Claramente se ve como agreden a una chica -que machotes los muy cerdos- que estaba sentada con las manos en alto y completamente indefensa.
Ojalá algún día, aunque sea muy lejano, reciban su merecido.
Gracias a Vanity por el vídeo.
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