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domingo, 25 de diciembre de 2011

Besos de viento en los ojos

Me desgarra el viento las pupilas,
mis ojos, ajados
de dibujarte en sueños 
-que no dormido-,
florecen en el reflejo de las llamas de tu sonrisa,
paladeando días y noches,
extasiado
al contorno infinito de tu sombra,
dibujada tantas veces en mil colores vivos.
Y mis ojos, calados
de dulce alivio,
cuando tú
me haces sentir saciado en plena hambruna,
cuando tus besos hacen que cambie hasta la dirección del viento.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cuento de noche

Despertar en plena madrugada
tus piernas enganchadas a las mías, 
sentir una sonrisa tibia,
dormida,
suave.
La noche mece mis sueños,
apenas abro los ojos para ver la oscuridad que envuelve nuestros cuerpos,
los vuelvo a cerrar y susurro palabras invisibles al cálido ambiente bajo las mantas,
caigo en un duermevela dulce,
con el tacto de tu piel aliviándome,
azúcar para mis amargas heridas,
caricias para mis cicatrices con costra.
Zambullo mis mejillas en la madrugada de tu pelo,
respiro tu cuello
y mis pulmones son tú aroma;
estás dentro,
dentro de mi,
dentro de mis entrañas hasta el fondo de mis huesos,
ahí donde tenemos la esencia,
dentro de lo más profundo de nuestro interior más escondido,
ahí donde no llega más,
llegas tú.

Quizá, cuando despierte en la mañana con el Sol perfilado en las rendijas de la persiana haya olvidado hasta donde llegaste, quizá no recuerde las cosquillas en los tuétanos, quizá haya olvidado esa indefinida hora de la madrugada, donde apenas un ligero rastro de conciencia me demostró la deliciosa sensación de lo que es la felicidad.

miércoles, 27 de abril de 2011

Sonrisas imperfectas

Dibuja mil sonrisas imperfectas
con tus pinceles nunca vistos
en la tierra de los que andamos con las manos,
destrúyeme otra vez
con brochazos angustiosos
que pintan corazones despegados del pecho,
hazme escribir palabras irrefrenables
con plumas que destintadas sobre mis ojos
me ciegan en la pura luz de tu presencia,
camina ligera sobre mis labios
con tus dientes que son cuchillos
en la mantequilla de mis recuerdos,
vuela y abre los brazos
aleteando en mi cuerpo herido
aterrizando sobre mis huesos rotos,
revuelve mi pelo mojado
por bañeras de madera ajena
donde el agua dibujo casas de árbol,
dibuja mil sonrisas imperfectas
con tus manos que me rozaron
hechizando sombras moribundas.

sábado, 16 de abril de 2011

Versos manchados

Mis pensamientos se agrietan,
las cenizas de tus incendios se enquistan
en mis heridas abiertas
y me despierto sudando en la noche,
imaginándote;
terribles imágenes que pelan mi corazón a machetazos,
se empequeñece mi sonrisa
al recordar...
Al recordarlo todo.
Mil preguntas y mil silencios punzantes,
me remuevo el pelo
y escarbo en mi cráneo,
araño los deseos que me percuten,
esos que no se van 
y me están quebrando,
araño la música que suena 
y que me entrega a la desesperación
de mis manos vacías,
araño mis recuerdos 
hermosos,
queriendo cambiar el rumbo,
pero ¿dónde está el timón?
Me despierto sudando en la noche,
mirando
las sábanas negras,
y no son mis brazos quienes te envuelven,
ni mis piernas quienes se enredan,
ni mi boca la que se pierde por tus rincones
profundos,
deliciosos recuerdos los que poseo,
crío cuervos con ellos.

sábado, 26 de marzo de 2011

Aliento

El aliento tibio,
inconfundible,
mana de tu boca
hacia mi sangre,
revuelve en mis recuerdos
y se juntan nuestras narices,
se acarician 
y bailan,
en silencio;
mi boca va y viene,
te desea pero tiembla,
te respira y se emociona,
te roza y se desboca.
Deseo agarrarte, 
abrazarte más fuerte,
más fuerte,
más fuerte
hasta romperme en mil pedazos contigo,
diluirme en la nada,
viajar al infinito y no volver,
unir mi pecho al tuyo y flotar
en la marisma de tus sonrisas,
de tu incomprensible mirada,
de tu nariz rozando la mía,
de tu boca respirándo y yo tragando el aire;
yo lamiendo tus entrañas,
desbocado,
como estoy,
lamiendo mis heridas, 
las mentiras y los daños,
despertando instintos,
pasiones,
deseos;
revocando decisiones,
palabras, 
sólo palabras;
motivando acciones, 
besos,
miradas;
olvidando vómitos, 
lágrimas 
noches en vela;
la eterna confianza en el algo,
en lo amado,
en el tiempo,
en las miradas que unen un infinito,
que distancian todo lo demás,
en las miradas que unen un infinito,
que distancian todo lo demás,
repito.
¿Qué vas a construir en un solar en llamas?

martes, 9 de noviembre de 2010

Microcuento del deseo que me consume (IV) Micro

Microdetalles.
Microsensaciones.


Microdeseos.
Microsensaciones.


Microsonrisas.
Microdetalles.


Microsensaciones.
Microsueños.


Microsonrisas.
Microsuspiros.


Microsusurros.
Microcuentos del deseo que me consume, cuarta entrega. Y no quiero que me consuma más.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Musas que vuelan

Musas que vuelan,
van
o vienen,
caprichosas portadoras del destino
no escrito
de las vidas propias
y ajenas.
Pequeñas y aladas,
invisibles
al tacto sincero
del sentimiento,
y en su magia
la felicidad,
la sonrisa verdadera
de quien percibe
en su hombro
la vitalidad de una
de esas
musas que vuelan.

lunes, 6 de septiembre de 2010

All I Need - Radiohead

All I Need...
You are All I Need...
Incluso menos.

Cúmulo de sensaciones
vivas
me desollan hasta el hueso.
Tuétanos resbalando
por las tiras de mi piel,
imaginándote.
Sonrisas pintadas en la pared
me acechan,
me dejo abrazar por ellas
y me abruman,
penetran en mis venas
y en la sangre bañan mi mar,
caliente.
Imborrables huellas
se descubren,
y eso
es All I Need.

sábado, 31 de julio de 2010

Paquetes

¿Y qué más da si llueve en mi nueva ciudad, si yo sonrío?

Hay paquetes que vuelan, que pasan de mano en mano desde su origen hasta su destino, y todas esas manos que no saben que transportan se pierden muchas octavas maravillas del mundo. Muchas palabras que viajan en busca de ojos que las devoren, significados deseosos de ser descubiertos, imágenes impacientes de ser contempladas en toda su belleza, y una infinita sucesión de elementos que hacen que la distancia se achique y las sonrisas se aúnen, los ojos se reúnan de nuevo en espacios etéreos e inmunes, y las manos se enlacen invisibles al mundo exterior.

Puede llover, tronar y aullar el viento, lo miraré feliz por la ventana.

martes, 6 de julio de 2010

Deseos

Mis energías son tuyas,
el roce de tus manos en mi piel
las chispas del fuego infinito
que avivas,
que me quema el alma
espoleando incesante
la llama de lo prohibido;
deseos coincidentes,
dentro de dos caminos lejanos
podemos,
tú no lo sabes,
pero podemos.
Tus ojos confiesan que quieren,
los míos sufren tus ausencias
con luto devorador,
y sienten que su vida es esta,
tu imagen en mi,
reflejada en mi sonrisa,
y no la pena asesina que me aplaca el alma;
tus abrazos son oxígeno,
tu pelo en mi cara alimento,
mi espalda ríe cuando tus manos la recorren
y si te alejas mis piernas tiemblan.


La felicidad no está tan allá, 
sólo dos pasos tras el muro
y ahí esperaré yo,
para subirte a hombros
y ser los seres mágicos
de nuestros cuentos,
pero muy reales,
tanto que lloremos juntos
de alegría,
de esa alegría que sólo he sentido en tus brazos,
en los abrazos puros que me regalas,
en momentos que existen porque existes tú,
en lugares marcados porque los marcas tú.


Hay cosas contra las que no debemos luchar,
los sentimientos,
la mecánica del corazón,
ese tic tac imparable que es el amor,
que nos ha unido brutalmente
hasta el más extremo sufrimiento,
hasta la mayor de las dudas.


Quiéreme, 
déjate llevar,
escucha por fin tu corazón,
ese que me golpea cuando me tomas,
ese que me susurra los deseos de tu interior.





Mi fuerza la creas tú,
tus miradas sinceras,
lo que no dices con palabras,
lo que muestra el ardor guerrero de tus mejillas,
coloreadas,
del rojo de la pasión inexplicable,
de la más brutal de las uniones,
ésta,
que nos junta y nos separa
invitándonos a sufrir,
a disfrutar;
la dualidad perenne del amor más exacto,
imperfección depurada
creada para sonreír llorando. 

sábado, 18 de julio de 2009

La sonrisa de Dasha (II)

Viene de...

"No siempre es fácil sonreír, querida mía". Me miró con sus grandes ojos negros, increíbles, con una profundidad que asustaría a cualquier adulto, yo aparté la mirada. "Quiero a esta niña", pensé. "Venga, a dormir, pequeña", dije.

Agarró mi mano con su manita frágil y delicada y sin mediar palabra, me convenció para que la acompañara. Siempre ha sido una cría decidida, ya de bebé agarraba con fuerza y era constante y empeñada en sus deseos. El carácter de su madre va dentro de ella, aunque una dulzura especial casi mágica la acompaña a cada paso, como una aureola que sin explicación alguna se hubiera posado sobre ella, protegiéndola, formando un dúo maravilloso. Nunca pensé que admiraría de tal manera a mi hija, Dasha, esa niña que revolucionó con su llegada mi relación con una Lyuda, que por entonces no tenía en la cabeza -yo tampoco- la creación de descendencia. Mas que grande es mi arrepentimiento por pensar entonces que un hijo no era lo que daría alas a mi vida, gracias a Dasha mi felicidad será eterna, mi sonrisa será perenne en los tiempos.

"Papi", su voz me acarició la cara como una tibia brisa de primavera, yo la miré. "No será fácil, pero siempre hay que intentarlo." Sonreí.


Continuará...

miércoles, 8 de julio de 2009

La sonrisa de Dasha (I)

El calor de la tarde abrasa, y sólo un resguardo a la sombra es capaz de atenuar el infierno del Sol que cae a plomo sobre la estepa, hoy. Debería haberme traído a Dasha conmigo, ella siempre me ayuda a soportar mejor cualquier condición externa. ¡Qué niña! Mañana la agarraré de las manos de su madre y seguro que encantada me acompañará en mi paseo.

Los maniquíes de los almacenes me miran con mal semblante, triste, asustado. Es verdad que algo de miedo hay, se palpa que la situación no es agradable, pero bueno, hay que seguir viviendo. Digo yo que malos vientos soplan en todas partes, pero siempre pasan. No hay que rendirse tan fácilmente. Jeje, Lyuda siempre critica mi sonrisa facilona, mi manera positiva de ver las cosas: "no eres un buen ruso, Mihail, deja de ver las cosas como un chiquillo", me dice, haciéndose la ofendida. Yo no contesto nunca, la dejo hablar; me quiere y cree que en estos tiempos, mi forma de vivir la vida no es la que corresponde, "algún día te van a coger quien tú ya sabes con esa sonrisa tuya, y verás, Misha, verás", añade después. Dasha me mira siempre pícara en momentos como ese, es mi cómplice, adora a su madre, pero me entiende aunque no interviene para no ofender a Lyuda.

Anoche, sin ir más lejos, cuando su madre dormitaba en la silla después de cenar, se acercó a mi y tapando su voz con las manos, me susurró al oído, "a mi me gusta mucho que sonrías papá, yo también quiero sonreír siempre".

Continuará...