¿Quién dijo crisis?
Eso debieron de pensar las miles de personas que ayer por la mañana acudieron al rastro de Madrid, para después trasladarse a La Latina a comer y a beber como si llevaran sin hacerlo desde que la crisis dijo que aquí estaba, porque lo que los pobres camareros que allí sudamos la gota gorda para poder sacar adelante el trabajo sufrimos, nadie lo sabe...
Parece que fue ver el Sol y la gente olvidar el paro, la crisis, y toda clase de problemas, porque yo sólo atendía clientes que se reían, que reclamaban otra ronda, que pedían más comida, que no dejaban de entrar aunque vieran que no había sitio, que los que encontraban una mesa quedaran escondidos entre las decenas de personas que bebían de pie, que nosotros, pobres camareros, no pudiéramos ni pasar a las mesas del fondo o a las pobres cocineras, que se les acumulaban las notas en la pizarra, y no daban a basto.
Después de un inicio de año flojito, la verdad que este fin de semana los dueños de los locales de La Latina se han debido de frotar las manos pero bien, comprobando las ganas de marcha que tiene la gente en cuanto el invierno ha dado una mínima tregua... No sé la caja que se pudo hacer ayer, pero debió ser cojonuda, a nosotros eso si, nadie nos sube el sueldo, que le vamos a hacer.
No podemos beber ni comer ni pasarlo bien como el 98% de los que están por el céntrico barrio, y encima currando como bestias. Encima, ¡rompí mi primer vaso! Aunque bueno, después de 4 meses allí, no está mal... jajaja.
En fin, que me tenía que desahogar, que acabé muuuuy cansado, para encima luego ir a ver al Atleti al estadio y ver otro espectáculo de circo más, pero eso es otra historia...