Mostrando entradas con la etiqueta arquitectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arquitectura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Regresé del cuento

Lo primero que quiero decir es que con Gante y sobretodo con Brujas se cumple el tópico que todo el mundo repite, es como estar en un cuento. Te sientes como Hansel y Gretel paseando por sus calles, que parecen sacadas de una fábula maravillosa, con sus canales, su tranquilidad, sus puentes de piedra, sus casas puntiagudas... Quizá sea mejor decir que las fábulas se inspiran en ciudades como esta.

Además, envidio el gusto y el buen hacer de los encargados de engalanar la ciudad de cara a Navidad, ya que a diferencia de lo que se hace en Madrid, allí se respira un ambiente navideño muy clásico, donde verdaderamente sientes ese espíritu navideño típico de alegría y fantasía. Por la noche se disfruta casi tanto como por el día, con unas luces que embellecen la ciudad y aportan un punto casi irreal de perfección.

Vengo completamente alucinado y radiante, a pesar de que la noche de llegada fue un poco caótica, aterrizando en Charleroi a las 6 de la tarde, pero no llegando al hostal hasta las 9:45, empapados y fríos por el hielo (si, trozitos de hielo tenía en mi plano...) que nos cayó, tras 50 minutos de autocar hasta Bruselas y otros 55 de tren hasta Brujas, con sus respectivas esperas y demás... Pero nada pudo empañar lo que nos encontramos y lo que disfrutamos domingo, lunes y la mañana del martes. El Sol ni lo vimos, la niebla aparecía todas las noches, el ambiente gélido que dejaba las calles vacías a las 7 de la tarde, con tiendas y muchos bares cerrados también, no evitaban que pasearas anonadado con lo que veías a cada paso y con lo que te esperaba en cada esquina.

Y de Gante, decir que tremendo castillo, preciosa catedral, centro histórico brutal. No me quedan palabras para describir lo que se siente con tanto arte ante los propios ojos, y en tan pequeño espacio. Merece la pena el pequeño trayecto de una media hora en tren desde Brujas, pasar el día y volver, porque el catálogo de edificios a cada cual más impresionante es amplio y variado.

Habíamos pensado ver Bruselas ayer por la mañana, en unas horitas para luego ir a Charleroi para coger el avión, pero nada, toda la mañana en Brujas saboreando los últimos momentos. En fin, casi me dio pena que la muchísima niebla que había sobre el aeropuerto no fuera mayor para que hubieran suspendido el vuelo y habernos podido quedar un día más...