jardines de letras insomnes,
perdidas,
deformadas en suertes degeneradas,
palabras,
sólo palabras.
Palabras mudas,
silenciosas como petardos del infierno
danzando al son de oraciones sin predicado,
la débil fortaleza de la palabra dicha
hundiéndose en las sombras
oscuras
de un pozo sin fondoinfinito.
Tantas cosas ocultas:
gestos,
abrazos,
sonrisas,
miradas,
roces,
frío y calor,
ojos descarnados por el fuego de la distancia,
manos desolladas por la fuerza de la impotencia,
pies helados por la soledad de las sábanas ásperas
oídos sordos de gritos en silencio.
Un gran silencio.
¿Y después?
Mi sangre temblando en las venas de otro,
mi espalda agrietada,
mi boca susurrando sinsentidos al vacío,
y el miedo...
Claro.
El miedo.