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domingo, 16 de octubre de 2011

Inventos paliativos

Te invento porque no puedo besarte,
olerte,
aspirarte,
ni abrazarte.
Te invento porque no puedo sentirte,
mirarte,
acariciarte,
lamerte,
desnudarte,
ni puedo disfrutarte.
Te invento para difuminar un segundo mi impotencia ante no poder respirarte,
acostarte,
tocarte,
morderte,
sonreírte,
jugarte,
follarte.
Te invento para paliar mi insomnio y poder soñarte,
imaginarte,
pensarte,
recrearte,
recordarte.

Ya ves,
sigo con el vicio de extrañarte.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Piedras

- Follas bien.

Me miró. No entendía mucho español, pero si el suficiente.

- Soy puta.
- No lo jures.
- ¿Qué?

Me encendí un cigarrillo, formé anillos y los miré hasta que se disolveron en el viciado aire de la habitación.

- No te voy a pagar.
- ¿Qué?
- Ésto si lo has entendido.
- ¿Cómo que no pagar tú? Yo follar, tú pagar. Ese es trato.

Estaba claro, no entendía nada. Nada de nada, como tampoco entendió que la pegara un bofetón, que me pusiera los pantalones mientras la miraba de manera amenazadora y lo que dije:

- Confórmate con que no te mate.

Lloriqueaba asustada, le sangraba la nariz. Quizá fuera la coca, pensé para no sentir demasiado cargo de conciencia. Me pondría una raya, pero no es el momento, hay que saber mantener la cabeza fría a veces.

- La última se tuvo que conformar con menos.

Se encogió todo lo que no se había encogido mientras follábamos, la verdad que daba un poco de pena, pero no podía permitirme desperdiciar la pedrea del sorteo de Navidad, los podía aprovechar en invitar a mi mujer a cenar mañana.

sábado, 14 de febrero de 2009

Teoría del amor

Aviso que no es original y que alguno también piensa esto, no soy tan listo.

Todos follamos, nadie hace el amor.

Así es, en pocas palabras. Creo, sinceramente, que quien diga lo contrario, miente. Descaradamente, con alevosía y mucha jeta.

Follar suena mal, correcto. Hacer el amor suena bien, es bonito, como en las pelis de Hugh Grant y que son exitazos de taquilla, pero la vida real no son pelis de Hugh Grant (menos mal) y es más... ¿Cómo decirlo? Es más sucia, más asalvajada, más mejor.

Siendo breve y conciso, si pudiéramos hacer el amor, no se sudaría, no se harían ruidos guturales ni se cansaría nadie, no se desharía la cama, no olería la habitación después, no nos dejaríamos llevar por pasiones casi irracionales y por comportamientos más propios de los animales, tampoco dolería a veces, y además todo el mundo querría verlo para halagar la belleza y el amor que una persona traspasa a la otra, y esta otra a la una.

¡Pero seamos sinceros! Se suda, se hacen ruidos y se jadea, nos cansamos, la cama acaba como si hubiera pasado una manada de ñus a toda prisa, huele a sexo entre esas cuatro paredes, nos desbordan los impulsos más básicos, puede llegar a doler, y la verdad, nadie (o pocos) quiere ver como una persona traspasa fluidos a la otra y la otra a la una.

¿Es así, o no?

Ale, a pasar buen San Valentín folladores.