Este finde ha tenido, pues eso, de todo un poco.
Vi Slumdog Millonaire, la premiadísima película de Danny Boyle, en el cine, tras pagar religiosamente la cara entrada que se necesita para poder ver cultura en nuestro país, y eso que con el carnet joven tenía descuento (pero ese es otro tema...). En fin, una buena película, con un guión vertiginoso, lleno de giros argumentales y que sabe llevar bien la historia para que guste y sea, sobretodo, entretenida. Boyle nos regala, de nuevo, una clase de cómo se dirige una película, de cómo se mueve la cámara y más que nada, de cómo crear de una idea un poco floja, una gran película que enganche de principio a fin. Cierto es, que la cultura india es tan atractiva que es fácil que llame la atención, pero también es verdad que nadie como Boyle llevarla a cabo. Lo más criticable de la película, esa estética videoclipera MTV, y la parte final de la película, tan pastelosa como predecible y con unos créditos finales que frivolizan en cierta manera algunas partes de la películas, muy duras y no aptas para ojos sensibles. En general, merecedora probablemente de los premios recibidos, sobretodo vista la competencia que tenía.
El viernes en la taberna fue un día divertido, bastante trabajo pero cómodo, y muchas risas entre los camareros. La verdad que la taberna es como una gran familia, en general todo el mundo se lleva bastante bien, y aunque, como es lógico, hay grupos de gente más afín y que tienen más confianza, el ambiente global es de un buen rollo bastante alegre, lo que facilita el trabajo y las horas que se pasa uno allí emborrachando al resto y tragando el humo de los que comen y beben divirtiéndose. Es curioso también la fauna que a veces se da cita allí, pero prefiero contarlo otro día más detenídamente, porque tiene tela el asunto...
Y ayer... ¡qué día ayer! Trabajé en la taberna ooootra vez, pero por la mañana, lo que quiere decir que la gente iba al Rastro y después tenía ganas de comer y beber, así que nada, muchísimo trabajo de nuevo, pero en fin, no se lleva mal. Salí a las 5 y raudo fui calle Toledo hacia abajo, ¡Atleti - Barça a las 7! Soy socio del Atleti, para quien no lo sepa, y bueno, ya se sabe eso de que somos la mejor afición del mundo y todo eso, aunque seguramente también los más inconscientes y masocas, A pesar del esperpento de temporada que lleva el equipo, ahí estaba el Calderón, lleno hasta la bandera con 55.000 culos cagados de miedo ante lo que nos podía hacer el Barça... ¡Pero no! El Atleti es así, y si todo el mundo espera que salgamos goleados, vamos y ganamos al Barça, 4-3, como antaño, con partidazo de admirar de Kun y de Forlán -la rubia está infravaloradísimo, es el alma de este equipo- y un Barça que se deshace como un azucarillo en la parte importante de la temporada. Disfruté como hacía tiempo que no lo hacía en el Calderón -desde el 4-0 al Schalke que nos metió en la Champions seguramente- y me fui contento a casa, a pesar de ayudar al eterno rival merengue, y esperando con ilusión que llegue la ansiada victoria en el Bernabeu el sábado que viene.
Vamos, que no me puedo quejar del finde... ¡Aupa Atleti! xD