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viernes, 18 de marzo de 2011

Diálogos de cine (VII) Departures. Muerte

Daigo entra en la sala. Sasaki sentado


- ¿Comes bastante?
- ¿Eh?
- Tu esposa sigue fuera.
- Si.
- Come. Seguro que cocino mejor que tú. Sírvete.
- ¿Qué es?
- Huevas de pez globo. A la parrilla están buenísimas.


Daigo mira una foto. Sasaki lo percibe. 


- Mi esposa. Murió de repente hace nueve años. Uno de los dos siempre se va primero, pero cuesta ser el que se queda. La dejé muy guapa, y me despedí de ella. Fue la primera. Abrí este negocio después. Incluso ésto (muerde la hueva) es un cadáver. Los vivos se comen a los muertos. Es así, excepto las plantas. 


Sasaki saborea la hueva. 


- Si no quieres morir, has de comer. Y si comes, disfrútalo. 


Daigo prueba la comida.


- ¿Qué tal?
- Muy buenas.
- Tan buenas que me muero.


Departures, de Yojiro Takita.

viernes, 23 de abril de 2010

Jestem z powrotem

Pues eso, que he vuelto, que gracias al Eyjafjalla mis vacaciones han durado 4 días más, que he podido disfrutar de 1 semana entera en Cracovia, que me he tragado enteros los funerales del Presidente polaco y su esposa, que me reincorporo al trabajo el viernes cuando tenía que haberlo hecho el martes, que estoy feliz, que he descansado y dormido de lujo, y a la vez me he pegado palizas enormes andando y moviéndome de un lado a otro, que vengo con las pilas llenas y agotado a la vez, que ya estoy pensando en el próximo viaje, que quería volver pero soñaba con que siguieran cancelando vuelos para quedarme, que la comida polaca está riquísima, que me tomaría una sopa Zurek antes de irme a dormir y unos Pierogi para comer, y sobretodo, que repetiría el mágico momento del desayuno cracoviano que me he creado, esas tostadas con quesitos y mi zumo de naranja sentado a la ventana...

¡Grande Polska!

lunes, 16 de febrero de 2009

El Sol apaga la crisis

¿Quién dijo crisis?

Eso debieron de pensar las miles de personas que ayer por la mañana acudieron al rastro de Madrid, para después trasladarse a La Latina a comer y a beber como si llevaran sin hacerlo desde que la crisis dijo que aquí estaba, porque lo que los pobres camareros que allí sudamos la gota gorda para poder sacar adelante el trabajo sufrimos, nadie lo sabe...

Parece que fue ver el Sol y la gente olvidar el paro, la crisis, y toda clase de problemas, porque yo sólo atendía clientes que se reían, que reclamaban otra ronda, que pedían más comida, que no dejaban de entrar aunque vieran que no había sitio, que los que encontraban una mesa quedaran escondidos entre las decenas de personas que bebían de pie, que nosotros, pobres camareros, no pudiéramos ni pasar a las mesas del fondo o a las pobres cocineras, que se les acumulaban las notas en la pizarra, y no daban a basto.

Después de un inicio de año flojito, la verdad que este fin de semana los dueños de los locales de La Latina se han debido de frotar las manos pero bien, comprobando las ganas de marcha que tiene la gente en cuanto el invierno ha dado una mínima tregua... No sé la caja que se pudo hacer ayer, pero debió ser cojonuda, a nosotros eso si, nadie nos sube el sueldo, que le vamos a hacer.

No podemos beber ni comer ni pasarlo bien como el 98% de los que están por el céntrico barrio, y encima currando como bestias. Encima, ¡rompí mi primer vaso! Aunque bueno, después de 4 meses allí, no está mal... jajaja.

En fin, que me tenía que desahogar, que acabé muuuuy cansado, para encima luego ir a ver al Atleti al estadio y ver otro espectáculo de circo más, pero eso es otra historia...