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lunes, 12 de marzo de 2012

Gritos en silencio (VI)

A veces llegan momentos en los que la energía y la fuerza para tirar no dan para más y dices "pues a tomar por el culo", y así es, a tomar por el culo. Nunca piensas que pueda llegar un día en el que se te quiten las ganas -mentira, no se te quitan las ganas, es que no hay más fuerzas- de seguir luchando por lo que más has luchado nunca, de pelear por lo que te has dejado la piel, de buscar los recovecos que los cuerpos han buscado siempre que se han encontrado, cuando los poderes y los deberes se quedaban al otro lado de la puerta y sólo importaba el querer.


Al final debe ser verdad eso de que los laberintos son imposibles, de que realmente no tienen salida, de que no hay lugar para buscar luces cuando las cosas empiezan bajo tierra y no hay manera de llevarlas a superficie. Supongo que me daré cuenta que la vida a veces tienen caminos marcados, de obligado paso, y desvíos prohibidos, que puedes tomar pero que nadie puede ver que tomas. Pues vaya putada.


Y ahora que sólo me quedan fuerzas para escribir, grito; aúllo en el silencio de un teclado húmedo de lágrimas doloridas por el esfuerzo, desplomo mi impotencia en las teclas insomnes que ponen en pantalla palabras una detrás de otra, expongo mi mierda asomada al cristal roto de la ventana, ventilo mi cuarto abriendo de par en par la puerta de la que tú tenías llave, me rajo los ojos que sólo buscan pasado. 


Yo no quiero futuro, quiero presente. Y no tengo energías para buscarlo.

martes, 29 de noviembre de 2011

Un mes.
Te mueres viviendo un día a día que no es el tuyo;
olvidas cuando mirabas inocente,
olvidas que no siempre había un velo delante de tus ojos,
olvidas que no siempre se difuminó tanta vida en tan poco tiempo.
Tiempo,
sólo el tiempo borra las heridas que acuchillaron con saña,
olvida el tiempo que él mismo es culpable,
corre cuando quieres parar y se arrastra cuando quieres volar,
el tiempo,
fatal concepto que mide las penas y disuelve alegrías,
que alarga tormentos...
Un mes.
¿Es mucho o es poco?
Es un mes,
sólo tiempo,
tiempo para darse cuenta de la ausencia,
de la ausencia más presente,
la ausencia que levanta ampollas,
la ausencia que lastra una vida que ya no es la tuya sino una prestada,
violada, 
perturbada
y afligida por la suciedad de la añoranza,
de esa añoranza que es horrible y te violenta,
de esa añoranza que te dan ganas de reventar las paredes con tus propias entrañas,
esa añoranza que no palía una foto antigua,
esa añoranza que va tapándote los ojos a lo que era una vida,
la tuya, 
la realidad que ya no es tal,
que es otra,
que es ausencia, que es olvido,
que es recuerdos,
que es lágrimas,
que es impotencia y lamento y basura y cansancio.
Que es un mes, 
y que serán muchos.

martes, 31 de mayo de 2011

Está ahí

¿Qué es la muerte?


El paso previo a la eternidad, o a la nada. No sé que prefiero, sólo sé que últimamente la veo demasiado cerca, y no precisamente en mi, sino en quienes más duele.


Ahora mismo escribo y debería tirarme de los pelos, llorar de impotencia o romper las paredes de rabia. Pero escribo, estoy tranquilo y cansado; lo más parecido a un bloqueo ha cosido mi mente a cal y canto, impidiendo salir expresiones dolorosas, lágrimas o aspavientos. Mis movimientos son sosegados, mi mirada indefensa, mi lengua un bozal.


La muerte no viene ni va, siempre está ahí, no esperando, sino como un concepto al final de la travesía que supone la vida, más larga o más corta según en que piel nazcas. Supongo, que a veces, simplemente, la ves estar ahí. En ocasiones más cercana, en otras más lejana, quizá hay un día en el que te abraza arrancándote un pedazo muy grande de ti y en otro te roza llevándose apenas nada. 


La percibo estar ahí, quieta, no me mira pero ve, escribo y lee, respiro y se traga el aire, me asfixia en silencio.

domingo, 11 de julio de 2010

Hueco

Estoy hasta los cojones de oír que lo que veo con mis ojos es imposible.


Y escucho Look What You've Done to Me para que me consuma la rabia, mejor eso a que el silencio de la soledad me suma en la más basta de las agonías. Como ahora.


Mi boca aun sabe a ti, mis ojos te ven en esta noche calurosamente fría, mis brazos abrazan vacío, mi pelo despeinado llora la falta de caricias. 


Lo que tú también ves que sucede, en serio, no puede ser imposible.

viernes, 2 de julio de 2010

Ardo

“El que ama, arde.
Y el que arde vuela a la velocidad de la luz"

                                 José Val del Omar



A mi me arde el pecho, 
la cabeza de pensar en ti,
las manos de frotarlas
en tu pelo,
la imaginación de imaginarlo,
los ojos de verte.
Porque en la espesura de la noche
te veo,
mis oídos te oyen
y mi nariz respira tu aroma
de mujer,
mujer que te siento,
en cada uno de mis huesos 
huele a ti,
miles de fotos tuyas en las paredes 
de mi cuerpo, ardiendo,
prendiendo la mecha que me devora
en tu ausencia,
corta pero eterna.

sábado, 26 de junio de 2010

Espera, larga, inmensa

Y te vas.


Y te espero.


Que pase ya, que pase ya, sólo pienso en los segundos que corren -despacio-, en los minutos que se restan a las horas que faltan.


La impaciencia me consume, la impotencia me golpea, la imaginación me derrumba.


Tú allí. No estás sola y a la vez te siento aquí, conmigo, que estoy solo. Cuanta incongruencia, los deseos de mi corazón vuelan a la par que los tuyos, lo sé, lo sabes, vuelan, volamos.


No cojo el hilo hoy, no escribo pensando, tormenta en el papel, en mi cabeza, en mis ojos.

domingo, 30 de mayo de 2010

...

La impotencia vence, y no sé qué hacer. Sé la solución, pero no está en mi mano conseguirla. Daría todo por alcanzarla, pero no llego, ni siquiera puedo moverme del sitio, porque no sé dónde ir, cómo llegar, aunque si qué decir... Diría todo lo que tengo dentro, todo lo que me envuelve y me desborda, que no me puedo sujetar, que necesito saciar mi sed, que sufro cada minuto de este día como una puñalada.

Escucho el piano de Nefeli y tiemblo.

Sigo dando vueltas en la cama...