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sábado, 10 de diciembre de 2011

Senderos de niebla

La niebla es confusión de almas perdidas,
mezcla de sinsabores fugaces,
amalgama de fiascos continuos,
sombra de deseos abandonados,
enconados,


y fiebre.


Febriles los ojos que miran la niebla,
un llanto que el cielo silencioso derrama,
febriles también los gestos borrados,
olvidados,
escondidos en rincones tras un manto gris terciopelo que pinta la noche.
La niebla es fiebre que sube,
una jarra que estalla,
una silla que arrastra y una puerta que chirría,
ruidos y más ruidos,
que con solemne calma y enorme silencio
engullen esta velada pringada de soledad.


La niebla es muchas cosas,
es y son verdades y mentiras,
recuerdos y tachones,
miradas,
caminos,
gritos.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Luz en la niebla

Últimamente indago en humo,
escribo sin tinta en máquinas de escribir sin letras,
sin fuerza derribo muros de hojas secas.
Pasto en eriales lejanos,
lejanos como mis ojos derecho e izquierdo,
buscadores de reflejos que les muestren su igual,
su igual: habitante de un rostro mutilado,
despojado de la virtud de conocerse,
atado a una realidad efímera e inconsistente,
ciego de verdades.


A veces hay
una mejilla entre calaveras,
un color entre la niebla,
una flor entre cenizas.


Y tus caricias, la luz me la dan tus caricias.

lunes, 7 de febrero de 2011

Estado no disponible

El rastro de una época pasada queda incrustado en una telaraña de niebla. 
Momentos, instantes. 
Ya no importa ayer, el hoy es insignificante, el futuro... El futuro es una quimera.

miércoles, 14 de enero de 2009

Desde mi balcón

Nieve por el día...



...y niebla por la noche.