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jueves, 4 de abril de 2013

Y otras muertes

Supongo que debajo de tu falda
la primavera sigue llegando antes.

Hoy hace frío.
El cielo no amenaza con mojarme los recuerdos
pero no puedo prometer que no haya llorado.
Nunca he pensado que sea ridículo ver a un hombre llorar,
sin embargo si el que llora soy yo
ni siquiera puedo sentirme hombre.

Hace frío.
La mayoría de las veces
el clima depende más de con quién estés
que de la temperatura que haya.
No tienes ni las más remota idea
de como de grande se hacía el sol
cada vez que me besabas.

Y es imposible no llegar a amar ciertos errores
cuando fuiste tú la mayor equivocación de toda mi vida,
cuando para volver a la inocencia
tengo que recordarte suspirándome al oído
con el aire robado de algún beso.

Estoy seguro que el levante sigue soplando fuerte
para llevarse tu perfume,
que tu nuca cuando te recoges el pelo
sigue pareciendo una isla perdida del pacífico.
Y es que cualquier naufragio
es mejor que navegar sin ti.

Suena una canción que te conoce,
en un acorde de la tercera estrofa
he vuelto a perder el equilibrio.
Lo peor de caer no es el cómo
si no el donde.

A toda esta madrugada le cabe tu nombre,
tengo heridas de folios en blanco en las muñecas
me desangro en azul sobre el escritorio.
La realidad es que siempre he sido tan poeta
como ha querido tu ausencia.

Y hace frío.

La última vez que bebí para olvidarte,
acabé olvidando que bebía.
Es jodidamente triste.
A veces el amor se olvida de que existes
y cuando digo el amor, digo tu nombre.

Supongo que ya no tienes aquel vestido 
en el que mis manos aprendieron
el verdadero significado de la palabra coño.
Aquella camisa escotada 
que derretía el hielo de las copas.
Que ya no descruzas las piernas esperando
que alguien acierte el color de sus sueños.

Y supongo que tampoco te hace falta.

Y estarás en algún lugar sin posdatas,
con los pómulos coloreados 
y esa sonrisa de quien sabe que tiene alas,
haciéndole el amor a los escaparates de un centro comercial,
comiendo caramelos de colores
y mintiendo sobre tu edad
al conjunto más sexy de una tienda de lencería.

Con la primavera floreciendo debajo de tu falda,
quizás sin saber que de aquí
te llevaste el verano para siempre.

Y hace frío.
 
 
E. Pérez Vallejo, "De Laura y otras muertes".

lunes, 10 de octubre de 2011

Aparcado

Del amor dicen que lo peor es cuando desaparece.
Pero cuando se queda dentro,
enquistado,
atrapado por las sábanas negras que otrora nos unieron
y ahora no son más que oscuros muros,
¿qué?

Tortura verse en medio de nada;
no es tristeza,
ni siquiera hay llantos con los que desahogar el alma.
Es un coche aparcado en un vacío sin Luna,
un erial inerte,
una sequía voraz agrietando mis recuerdos,
los que por inolvidables intento olvidar,
pero ya no tengo gasolina;
eh,
las fuerzas no son infinitas a pesar de todo.

Ahora no soy más que un escuálido despojo de versos,
miserias líricas en estado de pánico,
páginas y páginas de poesía chillona en el maletero de ese coche bajo un cielo sin Luna.
Supongo,
que del amor al miedo sólo hay un silencio de distancia.

sábado, 26 de marzo de 2011

Aliento

El aliento tibio,
inconfundible,
mana de tu boca
hacia mi sangre,
revuelve en mis recuerdos
y se juntan nuestras narices,
se acarician 
y bailan,
en silencio;
mi boca va y viene,
te desea pero tiembla,
te respira y se emociona,
te roza y se desboca.
Deseo agarrarte, 
abrazarte más fuerte,
más fuerte,
más fuerte
hasta romperme en mil pedazos contigo,
diluirme en la nada,
viajar al infinito y no volver,
unir mi pecho al tuyo y flotar
en la marisma de tus sonrisas,
de tu incomprensible mirada,
de tu nariz rozando la mía,
de tu boca respirándo y yo tragando el aire;
yo lamiendo tus entrañas,
desbocado,
como estoy,
lamiendo mis heridas, 
las mentiras y los daños,
despertando instintos,
pasiones,
deseos;
revocando decisiones,
palabras, 
sólo palabras;
motivando acciones, 
besos,
miradas;
olvidando vómitos, 
lágrimas 
noches en vela;
la eterna confianza en el algo,
en lo amado,
en el tiempo,
en las miradas que unen un infinito,
que distancian todo lo demás,
en las miradas que unen un infinito,
que distancian todo lo demás,
repito.
¿Qué vas a construir en un solar en llamas?

viernes, 17 de septiembre de 2010

Desahogo

Y me cuesta hablar de mi día a día.


Este espacio es un desahogo, un lugar donde volcar pensamientos, mil ideas que me dan vueltas y vueltas pero que no expreso abiertamente porque no me sale, por carácter o personalidad me guardo tantas cosas que hacia algún lugar tengo que canalizarlas, y suele ser ésta la tubería por la que salen a chorro y se pierden en un océano infinito de palabras blogosféricas que pululan a millones cada día...


Estoy en Buenos Aires hace dos meses, me quedan tres por delante. El trabajo va in crescendo cada día y no le llamaría agobio a lo que siento, sino una sensación que no conocía que es mezcla de estrés y sintonía conmigo mismo. Algo raro, extraño. No lo entiendo. Van surgiendo problemas en la producción de la película, cada vez nos vamos enredando más y más según avanzamos, y los pasos que pensábamos que eran hacia delante han sido hacía atrás y de repente después hemos encontrado atajos para solucionar cosas, que a la vez plantean más problemas, pero no dejamos de avanzar. Es muy probable que vayamos dejando agujeros negros por nuestro camino, y que éstos se reproduzcan más adelante, pero el objetivo es tan claro que no podemos pararnos porque no tenemos tiempo. 


Supongo que es eso a lo que me refiero con estrés, esos problemas continuos que van surgiendo y que vamos resolviendo o apartando, para seguir andando, pero que están en la cabeza trastocando cosas... A la vez el trabajo que estoy desarrollando me realiza 100%, me encanta el proyecto, trabajar en él desde el principio, contar con la gente que estamos contando para él y conocer gente que se va sumando y aportando granitos de arena del tamaño de montañas. Tenemos la plena convicción que la película va a salir adelante, sea con 6.000 o con 50.000€, pero estamos poniendo todo en el asador para que haya la mayor cantidad de recursos posibles para que la factura técnica sea impecable, ya que la parte artística de los actores está más que copada.


Muchos no tendréis ni idea de qué hablo, pero realmente es la primera vez que explico medianamente lo que estoy haciendo en Buenos Aires, así que no os preocupéis, realmente ni yo entiendo muy bien el cúmulo de sensaciones que tengo en el cuerpo. Sólo necesitaba el desahogo que me permite este rincón, y que tan pocas veces uso para esto... Disculparme.