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jueves, 5 de abril de 2012

Sintiendo sueños (II)

Llego a casa empapado por la lluvia primaveral que me inunda los ojos perdidos. Desnudo mi cuerpo y mi ser en un cuarto vacío, arrojo las ropas mojadas al baúl de la nada, me acurruco en una esquina en penumbra, escondiéndome de esta noche fría, húmeda y de una soledad que trasciende mis poros estallándome en los huesos, ya resquebrajados por tantas horas de espera. De espera a algo que ni sé, ni realmente espero. Joder.


¿Acaso sigues asomándote a mi ventana? A veces pienso que tienes la llave de esta puerta que un día echaste abajo con una dulce patada, y me dan ganas de marcharme de esta casa abarrotada de recuerdos, imágenes que aun dibujan tiempos en los que yo era yo y nada más. No ahora, que soy yo con trabas, con pasado, con el presente condicionado, con las uñas carcomidas por la avalancha de un futuro que no deseo.


Y sigo mascullando en esta esquina oscura, susurrando al viento que deje de soplarme en la cara.

lunes, 12 de marzo de 2012

Gritos en silencio (VI)

A veces llegan momentos en los que la energía y la fuerza para tirar no dan para más y dices "pues a tomar por el culo", y así es, a tomar por el culo. Nunca piensas que pueda llegar un día en el que se te quiten las ganas -mentira, no se te quitan las ganas, es que no hay más fuerzas- de seguir luchando por lo que más has luchado nunca, de pelear por lo que te has dejado la piel, de buscar los recovecos que los cuerpos han buscado siempre que se han encontrado, cuando los poderes y los deberes se quedaban al otro lado de la puerta y sólo importaba el querer.


Al final debe ser verdad eso de que los laberintos son imposibles, de que realmente no tienen salida, de que no hay lugar para buscar luces cuando las cosas empiezan bajo tierra y no hay manera de llevarlas a superficie. Supongo que me daré cuenta que la vida a veces tienen caminos marcados, de obligado paso, y desvíos prohibidos, que puedes tomar pero que nadie puede ver que tomas. Pues vaya putada.


Y ahora que sólo me quedan fuerzas para escribir, grito; aúllo en el silencio de un teclado húmedo de lágrimas doloridas por el esfuerzo, desplomo mi impotencia en las teclas insomnes que ponen en pantalla palabras una detrás de otra, expongo mi mierda asomada al cristal roto de la ventana, ventilo mi cuarto abriendo de par en par la puerta de la que tú tenías llave, me rajo los ojos que sólo buscan pasado. 


Yo no quiero futuro, quiero presente. Y no tengo energías para buscarlo.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cansancio

Estoy cansado de escribir amarguras,
de lamentar la falta de presente y de extrañar un pasado cada vez más lejano,
quiero volar hacia un futuro feliz; utópicamente feliz,
si acaso;
me gustaría poder volver a abrazar y sentir que mi corazón se para a escuchar su propio latido,
bailar a solas con mi propia alegría
y saltar gritando al viento sobre las cenizas de incendios extinguidos.
Estoy cansado de dormir 12 horas y despertarme agotado.

lunes, 7 de febrero de 2011

Estado no disponible

El rastro de una época pasada queda incrustado en una telaraña de niebla. 
Momentos, instantes. 
Ya no importa ayer, el hoy es insignificante, el futuro... El futuro es una quimera.