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martes, 29 de noviembre de 2011

Un mes.
Te mueres viviendo un día a día que no es el tuyo;
olvidas cuando mirabas inocente,
olvidas que no siempre había un velo delante de tus ojos,
olvidas que no siempre se difuminó tanta vida en tan poco tiempo.
Tiempo,
sólo el tiempo borra las heridas que acuchillaron con saña,
olvida el tiempo que él mismo es culpable,
corre cuando quieres parar y se arrastra cuando quieres volar,
el tiempo,
fatal concepto que mide las penas y disuelve alegrías,
que alarga tormentos...
Un mes.
¿Es mucho o es poco?
Es un mes,
sólo tiempo,
tiempo para darse cuenta de la ausencia,
de la ausencia más presente,
la ausencia que levanta ampollas,
la ausencia que lastra una vida que ya no es la tuya sino una prestada,
violada, 
perturbada
y afligida por la suciedad de la añoranza,
de esa añoranza que es horrible y te violenta,
de esa añoranza que te dan ganas de reventar las paredes con tus propias entrañas,
esa añoranza que no palía una foto antigua,
esa añoranza que va tapándote los ojos a lo que era una vida,
la tuya, 
la realidad que ya no es tal,
que es otra,
que es ausencia, que es olvido,
que es recuerdos,
que es lágrimas,
que es impotencia y lamento y basura y cansancio.
Que es un mes, 
y que serán muchos.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Pintando

Quisiera ser pintor,
para que las heridas abiertas fueran cicatrices por olvidar,
los miedos valentía
y los silencios no fueran más que nuestros ojos contemplándose.


Sólo pintaría un cuadro,
tonos pálidos y brochazos nocturnos,
respirar la pintura y elevarme,
aspirar hasta que no quedara un hueco de mi cuerpo sin el colorido veneno de tus mejillas,
detener el tiempo un instante
y después abrir mis venas al oxígeno asfixiado,
oxidar mi sangre,
aparcar la prisa en otro camino y tirar el pincel,
soplar hacia dentro de mis poros
y abrazar el lienzo.


Quisiera ser pintor,
para que los obstáculos fueran vencidos por flores,
que el resto del mundo fuera comparsa
y las noches orgías de cuerpos entrelazados.


Sólo pintaría un cuadro,
los disparos de tu mirada,
tus gritos atravesando mi sien,
tu pintalabios en mi lengua
tus dientes en mi piel
tus manos en las mías,
la noche, 
el día,
desayunamos mirando por la ventana,
nos miramos,
el cielo estalla
agárrame.

miércoles, 22 de junio de 2011

Revelando una noche sin sueño

Fotografío la oscuridad de esta noche densa,
añado negativos a esta colección sin dueño,
paso por el revelador mis miradas y mis sueños,
mis ojos después;
agrio baño químico que no escuece más que las heridas.
Con pinzas me arranco las costras secas,
no duele,
no dueles más,
o quizá es la costumbre.

sábado, 16 de abril de 2011

Versos manchados

Mis pensamientos se agrietan,
las cenizas de tus incendios se enquistan
en mis heridas abiertas
y me despierto sudando en la noche,
imaginándote;
terribles imágenes que pelan mi corazón a machetazos,
se empequeñece mi sonrisa
al recordar...
Al recordarlo todo.
Mil preguntas y mil silencios punzantes,
me remuevo el pelo
y escarbo en mi cráneo,
araño los deseos que me percuten,
esos que no se van 
y me están quebrando,
araño la música que suena 
y que me entrega a la desesperación
de mis manos vacías,
araño mis recuerdos 
hermosos,
queriendo cambiar el rumbo,
pero ¿dónde está el timón?
Me despierto sudando en la noche,
mirando
las sábanas negras,
y no son mis brazos quienes te envuelven,
ni mis piernas quienes se enredan,
ni mi boca la que se pierde por tus rincones
profundos,
deliciosos recuerdos los que poseo,
crío cuervos con ellos.

viernes, 2 de enero de 2009

Heridas

Las lágrimas chocan
entre sí,
luchan por un lugar,
en ese rostro enfermo,
que antes de ser vulgar,
brillaba en colores vivos,
propios de su edad.
Pronto ha descubierto,
el poder,
la fuerza,
del amor
que todo lo mueve,
que risas
que llantos,
es capaz de provocar.
Su tierno corazón,
inexperto
y tierno,
luchaba en inferioridad
en esa pugna,
y las profundas heridas
que le han causado,
duelen más
que cienmil clavos,
horadando las entrañas.

La elección fue fácil,
así es siempre
cuando va bien,
pero llegó un día:
todo se torció,
y el pequeño corazón,
que estaba hinchado,
se pinchó.

Surgen ahora
mil preguntas,
que no tienen respuesta,
que machacan,
insistentes,
venenosas.
Sólo podrá purgar
en soledad,
el dolor,
sólo podrá esperar,
en soledad,
la cicatriz.