¡Jóder! Estaba viendo tranquilamente recostado en mi silla el octavo capítulo de la primera temporada de la serie Los Soprano, y a los 20 minutos se ha cortado y al actualizar la página me dice que el vídeo está temporalmente unavailable... Me cago en tu puta madre servidor. Me tiene un poco enganchado la serie, la empecé a ver un poco en horas libres que tenía y como los capítulos duran 45 o 50 minutos pues me venían bien para ocupar ratos libres en casa, y la verdad, cojonuda serie. Ya le dedicaré un día un comentario más extenso, dejarme que disfrute de la temporada entera al menos y ya me explayaré a gusto...
Y a lo que iba, venía yo este mediodía hacia casa contento, había salido de clase tras grabar un programa que teníamos que realizar como trabajo práctico y que ha salido medianamente bien. Me adelanta una madre a grandes zancadas con un niño corriendo detrás con un amigo suyo. El diálogo que han tenido ha sido más o menos así:
Niño- No corras mamá.
Madre- Si hijo, que el perro se ha cagado.
Niño- jajaja ¿y papá?
Madre- Tu padre me ha llamado corriendo para que fuera rápido a casa, que está todo lleno de cacas.
Niño- jajaja te toca limpiarlo a ti.
Madre- Si, tu padre me ha dicho que se bajaba que no aguantaba el olor.
Niño- jajaja (a su amigo) es que mi perro es como una pizza de casa tarradellas (¡!) de grande, y cuando se pone malo, ufff.
Madre- Y siempre me toca limpiarlo a mi.
Niño- Bueno... ¿Qué hay hoy de comer mami?
He flipado. Ese niño se merece un collejón, pero ese padre... ¡Zas! En toda la boca...