Y te vas.
Y te espero.
Que pase ya, que pase ya, sólo pienso en los segundos que corren -despacio-, en los minutos que se restan a las horas que faltan.
La impaciencia me consume, la impotencia me golpea, la imaginación me derrumba.
Tú allí. No estás sola y a la vez te siento aquí, conmigo, que estoy solo. Cuanta incongruencia, los deseos de mi corazón vuelan a la par que los tuyos, lo sé, lo sabes, vuelan, volamos.
No cojo el hilo hoy, no escribo pensando, tormenta en el papel, en mi cabeza, en mis ojos.