y yo lo que quiero es mojarme los pies con el rocío que baña el césped al amanecer.
Abrir la puerta a sonrisas desconocidas,
que las gotas sean de sudor y no de sangre:
que un día pasen y vean:
la felicidad abarrota las cuatro patas de mi cama,
mi colchón ruge cánticos de aliento
mi almohada humedecida saluda al Sol con una mueca.