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lunes, 2 de julio de 2012

Duele nada


Duele danzar sobre una fina cuerda en el vacío,
duele mirar abajo y ver abismo,
la nada a mis pies,
dolor de que esa nada sea nada
y que me sobre oxígeno y me falte vida.
Duele la agonía de un cuerpo en extinción,
la carencia de un abrazo,
una mano en mi espalda doliendo por no estar,
el abismo del infinito engulléndolo todo,
que la nada siga siendo nada 
y que el tiempo pase
doliendo porque ni siquiera puedo odiar,
ni siquiera el dolor puedo gritar.
Vacío de expresiones,
de sentidos,
duele danzar,
duele caminar,
duele respirar,
duele el peso de la entera nada en los hombros.

lunes, 16 de abril de 2012

Vacío

A veces es difícil explicar el porqué de algo. A veces es una simple sensación de vacío.


Tan simple como eficaz. Vacío, vacío, vacío... La propia palabra encierra la nada, la soledad, los sentimientos fríos e inmateriales, la angustia, la impotencia, un montón de palabras temidas en la carne propia. Vacío.


No da ganas de gritar, no duele, no quita el sueño ni el hambre, no trastoca planes, ni altera el día a día de manera explícita. Está ahí, sin hacer ruido, acompañándote a cada lugar, durmiendo contigo, respirando tu mismo oxígeno, masticando la misma comida que comes y subiendo a los mismos autobuses que tú. 


¿Y qué hace? Nada. Justo eso, la nada más absoluta.