
domingo, 28 de febrero de 2010
Granada (I) Una pared idealista

miércoles, 24 de febrero de 2010
Lejos
martes, 23 de febrero de 2010
Crear
viernes, 19 de febrero de 2010
La sonrisa de Dasha (VII)
miércoles, 17 de febrero de 2010
Diálogos de cine (V) My Life Without Me, de Isabel Coixet
sábado, 13 de febrero de 2010
Berlín (I) Sachsenhausen




viernes, 12 de febrero de 2010
Andrés Calamaro - Tuyo Siempre
miércoles, 10 de febrero de 2010
Adiós
sábado, 30 de enero de 2010
Ich reise zu Ihnen
miércoles, 27 de enero de 2010
Arañas
sábado, 23 de enero de 2010
Sábado
viernes, 22 de enero de 2010
Viernes
lunes, 18 de enero de 2010
Diálogos de cine (IV) In the Mood for Love. Wong Kar Wai.
miércoles, 13 de enero de 2010
Incomprensión
sábado, 9 de enero de 2010
Madre e hija. Escena I.
martes, 29 de diciembre de 2009
sábado, 26 de diciembre de 2009
Diálogos de cine (III) El Secreto de tus Ojos. Pasión.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Piedras
domingo, 20 de diciembre de 2009
La sonrisa de Dasha (VI)
El ulular del viento es el sonido que más escucho. Sopla entre las piedras, se cuela por cada rendija, llega cortante hasta mi rostro y silbando melodías de muerte, me acompaña. Es mi único acompañante.
Han pasado muchos meses ya… No sé muy bien, exactamente es imposible. Desfilan días y desfilan noches, incontables. A veces ni llego a ver la luz traspasar las pequeñas rendijas de mi escondite, las nubes grisáceas o el humo negro de los fuegos en la ciudad se interponen, es imposible llevar la cuenta. A veces intento contar días, pero me pierdo, y termino sumando las veces que el viento aúlla y ruge, hasta que me doy cuenta y paro, lloroso. No quiero volverme loco, pero es imposible, sé que será imposible no trastornarme, aquí, sólo, a oscuras, sin hablar, procurando no hacer ruido para que no me descubran, el viento es terrible, es constante, más que los bombardeos. Siempre está aquí, y no tengo armas para luchar contra él. Mi única esperanza es que mi pequeña Dasha lo escuche como yo, y le lleve hasta donde esté el aroma de mi amor, porque a mi no me llega nada, pero no quiero ser pesimista, me muero si dejo de pensar en que ella está ahí fuera, esperándome.
Fuera, hay disparos a cada rato; he aprendido a diferenciar de qué bando provienen, si son escaramuzas o fusilamientos, ráfagas preventivas, si son pistolas, rifles o ametralladoras… Realmente es fácil, sobretodo los fusilamientos, que son repentinos, a veces son tan cerca que oigo hasta las voces de quien ordena abrir fuego. Se me hiela la sangre cada vez que sucede. Si me descubren, seré yo uno de los próximos fusilados.

